La Feria Internacional de Turismo (FITUR), que se desarrolla en Madrid, refuerza su perfil ambiental con una agenda centrada en la sostenibilidad, la innovación tecnológica y el desarrollo de un turismo más responsable. Paisajes naturales, biodiversidad y experiencias en entornos casi vírgenes conviven este año con soluciones tecnológicas aplicadas a la gestión eficiente de recursos, la economía circular y la movilidad limpia.
Uno de los espacios clave es FITURTechY Sostenibilidad, que en esta edición suma el nuevo Pabellón del Conocimiento, concebido como un ámbito para presentar proyectos, compartir experiencias y difundir buenas prácticas ambientales. Allí se debate cómo orientar al sector hacia modelos de turismo regenerativo, donde la actividad turística no solo reduce su impacto, sino que también contribuye a mejorar los territorios.
Entre las propuestas destacadas aparece el uso de etiquetado inteligente con biosensores para reducir el desperdicio alimentario y mejorar la protección al consumidor, así como iniciativas que permiten reciclar aceite de cocina usado en productos de limpieza a partir de compuestos minerales y vegetales, evitando sustancias tóxicas. En este enfoque, la sostenibilidad se presenta también como una ventaja competitiva, con impacto directo en el ahorro, la eficiencia y la reputación de las empresas.
La movilidad ocupa otro lugar central en la agenda verde de FITUR. En los debates sobre transporte sostenible se remarca el crecimiento de la infraestructura para vehículos eléctricos en España, con decenas de miles de puntos de recarga operativos, y se insiste en la necesidad de mayor inversión, mejor información al usuario y apoyo económico para consolidar la transición. El consenso entre los especialistas es claro: la rentabilidad debe ser tanto ambiental como económica.
En cuanto a destinos, la feria exhibe una amplia oferta vinculada a la biodiversidad y la conservación. México, país invitado, presenta propuestas que van desde reservas de la biosfera hasta comunidades rurales con fuerte identidad local. Colombia destaca sus políticas de protección de parques naturales, reforestación y compensación de la huella de carbono, mientras que Honduras pone en valor su selva, el aviturismo y áreas naturales como Pico Bonito y Cayos Cochinos. A esta tendencia se suman países como Portugal, Finlandia, Suráfrica, Kenia, Nueva Zelanda y Japón, entre otros.
La apuesta por el turismo activo y responsable también se refleja en la entrega de los Premios FITUR al Turismo Activo, que reconocen proyectos alineados con el desarrollo sostenible. A nivel nacional fueron distinguidos Huesca, por su integración de montaña, agua y nieve bajo un enfoque profesional y sostenible, y L’arròs de Castelldefels, por una experiencia que conecta huertas sostenibles y pesca local. En el plano internacional, los reconocimientos fueron para la Ruta de las Aves del Noroeste Mexicano, referente en aviturismo, y la Festa de Caminhadas na Arrábida, en Portugal, una propuesta de caminatas en un parque natural.
Con esta agenda, FITUR consolida su rol como plataforma donde el turismo verde, la tecnología y la innovación se combinan para pensar el futuro del sector.


