A partir del 31 de marzo, la conectividad turística entre Canarias y el norte de España sumará una novedad clave: Binter inaugurará una ruta directa entre Lanzarote y Santander, fortaleciendo los lazos entre ambos destinos y ampliando las opciones para quienes buscan combinar playa, naturaleza y cultura en un mismo viaje.
La aerolínea operará dos frecuencias semanales, los martes y sábados, en lo que representa su primera ruta nacional desde una isla no capitalina, un paso relevante para diversificar los accesos al archipiélago. La nueva conexión es resultado del trabajo conjunto entre instituciones de ambas regiones y refuerza la estrategia de descentralizar el tráfico aéreo turístico.
Con esta incorporación, la oferta de asientos entre Canarias y Santander crecerá más de un 40 % respecto al verano de 2025. La programación quedará distribuida con enlaces diarios entre ambas regiones: vía Tenerife (lunes y miércoles), Lanzarote (martes y sábados) y Gran Canaria (jueves, viernes y domingos). Esta red facilita escapadas que combinan los paisajes volcánicos lanzaroteños con el encanto costero y gastronómico cántabro.
Sabores canarios a bordo
Durante FITUR, Binter también presentó la renovación de su servicio gastronómico, que comenzará el 1 de marzo de 2026. La propuesta refuerza la presencia de productos y marcas canarias, con opciones más equilibradas y pensadas para distintos perfiles de pasajeros.
Los menús gourmet de cortesía —incluidos en todos los vuelos nacionales e internacionales de la compañía— incorporan recetas inspiradas en la tradición local, con nombres ligados al folclore isleño. Entre las novedades aparecen ensaladas con identidad canaria, nuevos formatos de desayuno y dulces artesanales elaborados con gofio y millo.
Para el público infantil, los menús BinterPeques suman alternativas como fruta fresca, yogur y preparaciones adaptadas a sus gustos, ampliando la experiencia familiar a bordo.
Con esta combinación de mayor conectividad aérea y una experiencia que pone en valor la gastronomía local, Lanzarote y Santander se posicionan como un tándem atractivo para el turismo nacional que busca contrastes paisajísticos, identidad cultural y comodidad en los desplazamientos.


