Alemania dio un paso clave para fortalecer su posicionamiento internacional al aprobar una nueva Estrategia Nacional de Turismo, que eleva al sector a la categoría de prioridad federal y propone un enfoque integral y de largo plazo para su desarrollo. La iniciativa busca mejorar la competitividad, modernizar las infraestructuras, reducir la burocracia y avanzar en la digitalización, sin perder de vista la sostenibilidad y la accesibilidad.
Con esta decisión, el Gobierno alemán reconoce al turismo como un motor económico transversal, estrechamente vinculado al transporte, el empleo, la política climática y el desarrollo regional. Durante años, la participación del Estado federal en la política turística fue limitada, pero el nuevo esquema apunta a unificar criterios y coordinar acciones entre ministerios, estados federados, municipios y el sector privado.
Uno de los ejes centrales de la estrategia es el fortalecimiento de la coordinación institucional, con el objetivo de alinear la política turística con las estrategias económicas, de movilidad y digitales del país. Esta articulación busca reducir la fragmentación en la toma de decisiones y mejorar la eficacia de las medidas aplicadas en los distintos territorios.
La inversión en infraestructura y movilidad ocupa un lugar prioritario dentro del plan. El gobierno prevé mejorar la conectividad a través del ferrocarril, las carreteras, las vías navegables y la aviación, garantizando el acceso a destinos tanto urbanos como rurales. En este sentido, la infraestructura turística pasa a ser considerada parte esencial de la columna vertebral económica de Alemania, y no solo una responsabilidad local.
Además, la estrategia contempla el apoyo a las empresas turísticas y a la fuerza laboral, promoviendo condiciones más favorables para el crecimiento del sector, junto con políticas que impulsen la sostenibilidad, la inclusión y la resiliencia del destino frente a los cambios del mercado global.
Con esta nueva hoja de ruta, Alemania apunta a consolidarse como un destino de alta calidad, preparado para competir en el escenario internacional y fortalecer sus economías regionales, apostando a un turismo más moderno, coordinado y sostenible.


