El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) otorgó la Jerarquía 4, máxima distinción turística del país, al Parque Arqueológico Nacional de Saqsaywaman y al Templo de San Pedro Apóstol de Andahuaylillas, reconocido internacionalmente como la “Capilla Sixtina de América”. Con esta decisión, Perú suma 14 recursos turísticos de categoría mundial, consolidando su posicionamiento como uno de los destinos culturales más relevantes de Iberoamérica.
La distinción ubica a ambos atractivos al mismo nivel que íconos como Machupicchu, las Líneas de Nasca y Palpa y el río Amazonas, al tratarse de sitios excepcionales por su valor patrimonial, singularidad y capacidad de atraer visitantes internacionales de forma sostenida. La ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera, entregó oficialmente el reconocimiento a Saqsaywaman durante una ceremonia realizada en el propio complejo arqueológico, donde destacó que este logro refuerza el protagonismo de Cusco, región que concentra cinco recursos con esta jerarquía.
Considerada una joya de la civilización inca, Saqsaywaman sobresale por su monumental arquitectura, su significado espiritual y su papel en el turismo sostenible. El recinto, iniciado durante el gobierno de Pachacútec, es además escenario cada 24 de junio del Inti Raymi, recreación del ritual dedicado al dios Sol que atrae a miles de visitantes.
Previamente, la viceministra de Turismo, Aracelly Laca, otorgó la misma distinción al templo de Andahuaylillas, ubicado a 40 kilómetros de Cusco. Este santuario, célebre por su interior decorado con murales, lienzos y retablos del barroco mestizo andino, integra el circuito turístico del Barroco Andino y la ruta del Sur del Valle Sagrado, consolidándose como un punto clave para el turismo cultural y religioso. Según datos de la Asociación SEMPA, responsable de su conservación, el templo superó los 100.000 visitantes en 2025, reflejando su alto potencial turístico.
El reconocimiento estatal permitirá priorizar la promoción internacional de ambos sitios a través de Promperú, además de impulsar inversiones y planes de desarrollo que mejoren la experiencia del visitante y potencien su impacto social, cultural y económico en las comunidades locales.


