Uruguay figura siempre en el radar de los argentinos que buscan una escapada internacional a pocos kilómetros de casa. Si bien Punta del Este conserva su corona como el destino más popular, una nueva camada de viajeros prioriza hoy experiencias más auténticas y salvajes, lejos del ruido y el cemento.
En este nuevo mapa turístico, Cabo Polonio emerge como el destino disruptivo de la temporada 2026. Este balneario, donde el tiempo parece haberse detenido, funciona como refugio dentro de un Área Natural Protegida que prioriza la salud del ecosistema por encima del desarrollo urbano.
El resultado: un paraíso ideal para resetear la rutina.
Llegar a Cabo Polonio no es un simple traslado: es una experiencia en sí misma. Ubicado en el kilómetro 264 de la Ruta 10, el acceso está restringido a vehículos particulares para preservar el paisaje.
La única forma de entrar es en camiones todoterreno autorizados que atraviesan siete kilómetros de dunas y bosque costero.
Para los más activos, existe la opción de caminar o cabalgar desde Barra de Valizas, un recorrido costero que regala algunas de las postales más impactantes del Atlántico Sur.
Al llegar, la ausencia de alumbrado público y la arquitectura rústica confirman que entrás a un lugar único. La mayoría de las viviendas funcionan con energías renovables —paneles solares y generadores eólicos— respetando su condición de área protegida.
Lobos marinos, faro y playas infinitas
El corazón del pueblo es su histórico faro, inaugurado en 1881, desde donde se contempla la inmensidad del océano y las Islas de Torres (Rasa, Encantada y El Islote).
Estos afloramientos rocosos albergan una de las colonias de lobos marinos más grandes de la región, visibles y audibles incluso desde la costa.
Entre los imperdibles:
- Noches estrelladas: al no existir red eléctrica convencional, la contaminación lumínica es prácticamente nula. El cielo nocturno se convierte en espectáculo.
- Gastronomía local: pequeños paradores ofrecen pesca del día y cocina casera con productos de Rocha.
- Playas con identidad propia: Playa Norte, más brava y elegida por surfistas; Playa Sur, ideal para caminatas eternas sobre arena virgen.
En tiempos de hiperconectividad, el verdadero lujo es el silencio. Y eso explica por qué muchos viajeros empiezan a elegir Cabo Polonio por encima de Punta del Este: exclusividad real, precios más accesibles y un valor ambiental incomparable en el Río de la Plata.


