La interrupción de la línea de alta velocidad entre Madrid y Málaga está generando un fuerte impacto en la actividad turística de la provincia andaluza, especialmente en el mercado nacional, clave durante la temporada invernal. Un estudio elaborado por Turismo Costa del Sol junto a la Diputación de Málaga calcula que el cierre temporal provocará la pérdida de 65.848 visitantes y un impacto económico total superior a 109 millones de euros.
El análisis se basa en datos oficiales de movilidad y en el comportamiento habitual de los viajeros, y concluye que la falta de conexión ferroviaria directa reduce de forma inmediata la llegada de turistas y, en consecuencia, la actividad vinculada al sector. Según explicó el presidente de ambas instituciones, Francisco Salado, las consecuencias no afectan solo a hoteles, restaurantes o empresas de ocio, sino a toda la economía provincial, que incluye un dinámico ecosistema tecnológico y empresarial con profesionales que se desplazan con frecuencia o combinan teletrabajo y estancias temporales.
El problema se originó tras el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz en enero y el posterior desprendimiento registrado en Álora, incidencias que dejaron sin servicio la línea de alta velocidad y también conexiones de Cercanías hacia el valle del Guadalhorce. Sin fecha confirmada de reapertura, la situación dificulta la planificación anticipada de viajes, un factor decisivo para escapadas cortas y fines de semana, segmentos donde el tren concentra gran parte de los desplazamientos.
Entre el 19 de enero y el 1 de marzo, más de 140.000 personas habrían usado normalmente esta ruta ferroviaria para viajar a la Costa del Sol. Tras ajustar variables como traslados a otros medios, combinaciones alternativas o residentes locales, se estima que casi 66.000 turistas finalmente desistirán del viaje. El gasto directo que estos visitantes habrían realizado ronda los 71,8 millones de euros, cifra que asciende a 109 millones al sumar efectos indirectos e inducidos en la economía turística.
Salado insiste en que la conectividad es un factor determinante para la competitividad de cualquier destino y reclama al Gobierno español ayudas extraordinarias que mitiguen las pérdidas mientras se restablece el servicio. Aunque destaca la capacidad de recuperación del sector turístico malagueño, advierte que prolongar la interrupción podría afectar tanto a la imagen del destino como al ritmo de crecimiento de una de las zonas más dinámicas del país.


