La aerolínea del grupo Iberostar aplicará desde el 15 de marzo un ajuste operativo que implica pasar de dos a un vuelo semanal entre Madrid y la capital cubana. La medida, prevista hasta el 5 de julio, suspende las salidas dominicales y mantiene únicamente la frecuencia de los miércoles debido a la falta de combustible JET A1 en aeropuertos de Cuba.
La compañía ya venía afrontando dificultades logísticas: desde febrero, los vuelos de regreso debían realizar escalas técnicas en Santo Domingo para repostar. El recorte busca optimizar operaciones mientras persista la crisis energética local.
El retroceso de Cuba contrasta con el avance de otros destinos caribeños. Aerolíneas como Iberojet —del grupo Ávoris— y la propia World2Fly han reforzado capacidad hacia Punta Cana, con entre ocho y nueve frecuencias semanales combinadas. El flujo turístico también se está desplazando hacia República Dominicana, que cerró 2025 con 11,6 millones de visitantes, y hacia México, donde ambas compañías sostienen hasta siete vuelos semanales a Cancún.
El contexto genera tensión en el sector turístico cubano, ya que cadenas hoteleras y operadores enfrentan limitaciones de suministro y falta de previsibilidad. Mientras tanto, otras aerolíneas como Iberia y Air Europa mantienen rutas mediante escalas técnicas, aunque el ajuste de World2Fly se suma a recortes similares aplicados por compañías de mercados clave como Canadá y Rusia, reflejando el impacto regional de la crisis energética.

