En diálogo con Tres60.Travel, Elsa Petersen, CEO de EM Marketing y representante de Antigua y Barbuda para Latinoamérica, presentó al destino como una propuesta exclusiva, sustentable y profundamente experiencial, ideal para el viajero actual que busca algo más que sol y arena.
Reconocida mundialmente por sus 365 playas de arena blanca, Antigua y Barbuda se posiciona hoy con una narrativa diferente. “La playa es solo el comienzo”, afirmó Petersen, destacando una oferta que integra cultura vibrante, historia, gastronomía, arte y experiencias auténticas que se disfrutan más allá del descanso frente al mar. Actividades acuáticas, excursiones terrestres, propuestas culturales y una fuerte identidad local forman parte de un destino que invita a vivir el Caribe desde adentro.
Entre los grandes diferenciales, sobresale la regata más importante del Caribe, que parte desde Antigua y convoca cada año a campeones mundiales de navegación. Este evento, que se vive intensamente desde el mar con salidas embarcadas para el público, se suma a celebraciones como la Semana de Arte y Gastronomía, donde la cocina local y la creatividad cultural toman protagonismo.
La experiencia se completa con espacios icónicos como Shirley Heights, un sitio patrimonial donde locales y visitantes se mezclan al ritmo de la música, la gastronomía y las vistas panorámicas de la bahía. “Antigua es un destino donde el viajero puede integrarse con la gente del lugar, disfrutar con tranquilidad y sentirse parte”, remarcó Petersen.
Latinoamérica ocupa un lugar estratégico en la planificación turística del país. Desde 2019, Antigua y Barbuda apostó de forma sostenida por este mercado, valorando el perfil del viajero latinoamericano, su interés por propuestas no masivas y su búsqueda de experiencias diferenciales. Argentina, Brasil, Colombia y México se consolidan como los principales mercados emisores de la región, aunque el trabajo promocional se extiende a otros países en crecimiento.
En cuanto a conectividad, la vía más utilizada es a través de Miami, con múltiples frecuencias diarias, aunque también existen alternativas vía el Caribe, especialmente desde Santo Domingo. A esto se suma el trabajo del destino en ferias estratégicas como Roots America, donde se negocian nuevas rutas aéreas para facilitar el acceso desde Latinoamérica.
Otro aspecto muy valorado por el mercado regional es el cuidado ambiental. Antigua y Barbuda se destaca como un destino prácticamente libre de sargazo, con políticas activas de recolección y reutilización, y con el caso singular de Barbuda, isla hermana protegida, con playas casi vírgenes y condiciones excepcionales para snorkeling y buceo.
Finalmente, Petersen dejó un mensaje claro para quienes aún no conocen el destino: atreverse a algo distinto. Antigua y Barbuda ofrece privacidad, hoteles boutique y resorts all inclusive, propuestas para parejas, lunas de miel y familias, incluso con actividades pensadas para adolescentes. “Es un lugar diferente, con gente maravillosa, listo para recibir al viajero que busca nuevas experiencias”, concluyó.


