España comenzó 2026 con una señal clara de transformación en su modelo turístico. Entre enero y febrero, el país recibió 10,7 millones de turistas internacionales, apenas un 2% más que en el mismo periodo del año anterior, pero el gasto total realizado por estos viajeros ascendió a 15.411 millones de euros, un crecimiento del 6,9% según los datos de Frontur y Egatur, publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra confirma una tendencia sostenida: el dinero que los visitantes dejan en destino avanza a un ritmo muy superior al de las llegadas, consolidando un escenario donde la calidad y el valor añadido ganan peso frente al volumen.
El Ministerio de Industria y Turismo destacó que este comportamiento reafirma el cambio hacia un modelo alineado con la sostenibilidad, la desestacionalización y la diversificación de la oferta. La prioridad pasa por gestionar mejor los flujos, distribuirlos en el territorio y fomentar un turismo que genere mayor impacto económico y social sin aumentar la presión sobre los destinos más saturados. Este enfoque empieza a notarse tanto en la estructura del gasto como en el comportamiento por mercados emisores.
Durante los dos primeros meses del año, Reino Unido, Francia y Alemania se mantuvieron como los principales países de origen, aunque con dinámicas desiguales. España recibió más de 1,9 millones de turistas británicos, un 2,5% más que el año anterior, mientras que el mercado francés sufrió un retroceso del 11,7% y el alemán prácticamente se mantuvo estable, con una leve caída del 0,1%. Aun así, el gasto realizado por los visitantes británicos volvió a ser el más elevado, representando el 14,6% del total, seguido por Alemania con el 11,2% y los Países Nórdicos con el 7,4%.
En cuanto a los territorios receptores, las Islas Canarias volvieron a liderar gracias a su temporada alta invernal, con 2,9 millones de turistas y un aumento del 4,1%. Cataluña, pese a recibir 2,2 millones de visitantes, registró una leve caída del 0,9%, mientras que Andalucía sumó 1,5 millones y creció un 2,4%. En términos económicos, Canarias concentró el 29% del gasto total, seguida por la Comunidad de Madrid con el 18% y Cataluña con el 17,2%, lo que refleja la fortaleza del archipiélago y el peso creciente del turismo urbano y cultural en Madrid.
Los indicadores de gasto promedio también evidencian un visitante que invierte más tiempo y recursos en su estancia. En febrero, el gasto medio por turista alcanzó los 1.366 euros, un 1,7% más que el año anterior, mientras que el gasto medio diario se situó en 190 euros, creciendo un 3,4%. Estos datos refuerzan la idea de que España avanza hacia un turismo más rentable y sostenible, donde la experiencia, la especialización y la diversificación del producto se vuelven claves para mantener su competitividad global.


