La expectativa por ver a Lionel Messi en la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya comienza a sentirse más allá del plano deportivo. Su posible despedida en un Mundial aparece como un factor decisivo que podría impulsar a miles de argentinos a viajar al exterior.
Según un informe de Marcos Cohen Arazi para la Fundación Mediterránea, el componente emocional vinculado al capitán de la Selección se suma a variables económicas y logísticas que anticipan un nuevo pico de turismo emisivo.
Messi, el motor emocional detrás de los viajes
El informe destaca que, más allá del tipo de cambio o la conectividad, hay un elemento que sobresale: la posibilidad de que este sea el último Mundial de Messi.
Este factor emocional podría modificar decisiones de consumo y de viaje, llevando a muchos argentinos a priorizar la experiencia de acompañar al equipo en el exterior por sobre otros gastos.
En este contexto, el Mundial no sería solo un evento deportivo, sino también un fenómeno turístico impulsado por la figura del capitán argentino.

Un inicio de 2026 más calmo, pero con expectativa
Los datos del INDEC muestran que el año comenzó con cierta moderación:
- Los viajes de argentinos al exterior cayeron un 10% interanual en enero-febrero
- El turismo receptivo creció un 4%
Sin embargo, lejos de marcar una tendencia definitiva, esta desaceleración podría explicarse por una postergación de viajes, en función del Mundial.
El combo perfecto: Messi y condiciones favorables
Además del “efecto Messi”, el informe identifica otros factores que potencian el escenario:
- Un tipo de cambio más competitivo que en el Mundial anterior
- Destinos más familiares para el turista argentino
- Mayor cercanía geográfica
- Mejor conectividad aérea
Pero es la figura del rosarino la que podría actuar como catalizador final para la decisión de viajar.
Impacto económico: más dólares en juego
Este posible éxodo de hinchas tendría un correlato directo en la economía.
Las proyecciones indican que:
- El gasto en turismo emisivo superaría los US$ 4.000 millones
- Los ingresos por turismo receptivo rondarían los US$ 1.500 millones
Esto implicaría una mayor presión sobre el mercado cambiario en los meses del Mundial.
Un desequilibrio que sigue vigente

Más allá del fenómeno Messi, el informe advierte que el problema estructural persiste:
- Por cada turista extranjero que llega al país, 2,8 argentinos viajan al exterior
Un dato que refleja la magnitud del turismo emisivo en Argentina, incluso en contextos de desaceleración.
La figura de Messi vuelve a demostrar que trasciende el fútbol. Su posible despedida mundialista no solo moviliza emociones, sino también decisiones económicas concretas.
En un contexto donde cada dólar cuenta, el capitán argentino podría convertirse —una vez más— en protagonista. Esta vez, no solo dentro de la cancha, sino también en el comportamiento turístico y financiero de miles de argentinos.


