Las aerolíneas programaron un 5,7% más de asientos para la temporada alta en España, aunque el sector enfrenta el verano con cautela por el impacto de la geopolítica, la volatilidad del combustible y el encarecimiento operativo.
El mercado muestra señales positivas. Con casi 260 millones de asientos previstos entre abril y octubre y 140 millones de pasajeros transportados durante el invierno, el tráfico aéreo mantiene su expansión.
Pero detrás del optimismo, el sector reconoce un escenario de alta incertidumbre.
Destinos como Baleares, Andalucía, Madrid, Barcelona y Alicante muestran crecimiento en capacidad, reflejando buenas perspectivas para la temporada.
El comportamiento de la demanda sigue siendo sólido, aunque condicionado por factores externos.

Combustible, geopolítica y el desafío del SAF
El gran foco está puesto en los costos.
La volatilidad del queroseno y las tensiones internacionales generan preocupación, mientras el sector acelera su apuesta por los combustibles sostenibles de aviación (SAF) como estrategia de resiliencia y transición energética.
España busca posicionarse además como líder europeo en producción de SAF.


