El reconocimiento internacional llegó a Colonia Carlos Pellegrini, en pleno corazón de los Esteros del Iberá, tras ser distinguido por ONU Turismo como uno de los mejores pueblos rurales del mundo en 2025. Un destino que combina naturaleza, cultura y sostenibilidad.
La pequeña localidad correntina fue seleccionada en la quinta edición de los Best Tourism Villages, una iniciativa global que reconoce a comunidades que promueven el turismo de manera sostenible, protegen su patrimonio cultural y natural y generan desarrollo económico a escala local.
El anuncio se realizó en una ceremonia internacional en Huzhou, China, donde se destacó a 52 destinos de 29 países entre más de 270 postulaciones. En representación de Argentina, también fue elegida Maimará, reforzando el posicionamiento del país en el mapa del turismo rural.

Ubicado a unos 360 kilómetros de la capital correntina, Colonia Carlos Pellegrini funciona como la principal puerta de entrada a los Esteros del Iberá, uno de los humedales más importantes de Sudamérica. El acceso, que combina rutas asfaltadas y tramos de ripio, forma parte de la experiencia hacia un destino donde la naturaleza domina el paisaje.

La historia del pueblo está marcada por el aislamiento. Durante décadas, el cruce de la laguna se realizaba en balsas, hasta la construcción del pedraplén y el puente Bailey en 1972, que integraron definitivamente la localidad al resto de la provincia.
Hoy, ese pasado convive con una propuesta turística en crecimiento. El destino ofrece excursiones en lancha y kayak, safaris nocturnos, senderismo, cabalgatas y experiencias culturales que incluyen talleres de guaraní y encuentros con artesanos locales.

El Portal Laguna Iberá es uno de los principales núcleos de servicios turísticos, con más de 35 alojamientos y propuestas organizadas que permiten explorar la biodiversidad del área, hogar de especies emblemáticas como yacarés, ciervos de los pantanos y una enorme variedad de aves.
La identidad cultural también juega un rol clave. La música chamamé —reconocida como patrimonio inmaterial—, la gastronomía de raíz guaraní y la arquitectura tradicional se mantienen vivas, consolidando una experiencia auténtica.
Este reconocimiento internacional no solo posiciona a Colonia Carlos Pellegrini como destino global, sino que también reafirma el valor del turismo como herramienta de conservación y desarrollo local.


