Mendoza busca posicionarse como destino internacional para bodas y escapadas románticas

Compartir:

La especialista mexicana Dagyi Rivera destacó el crecimiento global del segmento y anticipó una importante capacitación que se realizará en junio en la provincia.

El turismo de romance continúa consolidándose como una de las tendencias de mayor crecimiento dentro de la industria turística global. Bodas de destino, lunas de miel, escapadas románticas y experiencias wellness para parejas forman parte de un segmento que mueve miles de millones de dólares en el mundo y que cada vez gana más protagonismo en destinos de Latinoamérica.

En diálogo con Tres60.travel, Dagyi Rivera, consultora especializada en turismo de romance y formación sectorial, analizó el presente de esta modalidad turística y destacó el potencial que tienen destinos como Mendoza para posicionarse internacionalmente.

México, uno de los referentes del turismo de romance

Rivera explicó que México lleva casi 30 años desarrollando estrategias específicas vinculadas al turismo de romance, especialmente en destinos como la Riviera Maya y San Miguel de Allende.

Según detalló, cada destino puede construir una propuesta diferente dependiendo de su identidad, su comunidad y su perfil turístico.

“Hay destinos ideales para escapadas románticas, bodas de destino o celebraciones multidía. Todo depende de cómo se diseñe estratégicamente la experiencia”, explicó.

En el caso de San Miguel de Allende, por ejemplo, Rivera destacó el crecimiento de bodas de alto nivel que reúnen entre 150 y 200 invitados durante varios días, generando un fuerte impacto económico en hoteles, gastronomía y servicios turísticos.

Escapadas románticas y turismo wellness

La especialista también remarcó que, lejos de perder fuerza, el romanticismo se transformó en una de las grandes motivaciones de viaje después de 2020.

Las escapadas cortas para parejas crecieron significativamente en los últimos años, especialmente aquellas vinculadas al bienestar, el descanso y la desconexión.

“Las personas buscan espacios para reconectarse, relajarse y crear recuerdos juntos”, señaló Rivera.

El fenómeno se combina además con el auge del turismo wellness, donde las parejas priorizan experiencias emocionales, naturaleza, gastronomía y momentos compartidos.

Una industria multimillonaria

Rivera aseguró que solamente el segmento de bodas de destino y el gasto generado por invitados mueve alrededor de 38 billones de dólares en América.

Si se suman las lunas de miel y otras experiencias románticas, las cifras prácticamente se duplican, impulsadas especialmente por mercados de Asia y Medio Oriente.

“Las parejas están dispuestas a salir de su zona de confort y viajar grandes distancias para vivir experiencias únicas y memorables”, afirmó.

Mendoza apuesta al turismo de romance

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la capacitación internacional sobre turismo de romance que se realizará el próximo 9 y 10 de junio en Mendoza.

El encuentro tendrá lugar en el Esplendor by Wyndham Mendoza y buscará reunir a distintos actores de la cadena turística local para diseñar estrategias que permitan posicionar a Mendoza como destino internacional de romance.

Rivera destacó especialmente la decisión de la provincia de incorporar este segmento dentro de su planificación turística.

“Pocas veces encontré un destino tan bien posicionado turísticamente que además quiera integrar el turismo de romance de una manera estratégica y sostenible”, expresó.

Capacitación para toda la cadena turística

Durante las jornadas se abordarán casos internacionales, experiencias exitosas y oportunidades de desarrollo para hoteles, bodegas, wedding planners, restaurantes, comerciantes y prestadores turísticos.

La especialista explicó que el objetivo principal será construir una hoja de ruta junto a la comunidad local, evitando imponer modelos externos y potenciando la identidad mendocina.

“Queremos que Mendoza desarrolle su propia visión del turismo de romance, mostrando su cultura, su hospitalidad y todo lo que tiene para ofrecer”, concluyó Rivera.

El evento aparece como una nueva oportunidad para diversificar la oferta turística de Mendoza y consolidar un segmento que combina experiencias emocionales, celebraciones y turismo de alto valor agregado.