El talento humano, la transformación laboral y la necesidad de construir destinos más competitivos fueron algunos de los ejes centrales de la presentación encabezada por el secretario de Turismo de Honduras, Andrés Ehrler, durante el III Foro Iberoamericano de Turismo realizado en San Pedro Sula.

Bajo el título “El nuevo mapa del talento en la industria turística de Iberoamérica”, Ehrler expuso cómo el sector atraviesa una nueva etapa marcada por la aceleración tecnológica, los cambios en las demandas de los viajeros y la redefinición de las dinámicas laborales dentro de la industria turística.
“El destino que no construye talento termina importando urgencias”, expresó durante su intervención, una de las frases que terminó convirtiéndose en uno de los conceptos más destacados del foro.

La exposición presentó además datos sobre el crecimiento turístico en Honduras y la región. Según se mostró durante la conferencia, Honduras recibió 2.8 millones de visitantes internacionales en 2024, con un crecimiento del 17.8% respecto al año anterior.
Asimismo, se proyecta que el turismo genere 18.5 millones de empleos en Centro y Sudamérica hacia 2026, mientras que el sector ya representa el 8.3% del empleo regional.
Sin embargo, Ehrler advirtió que el crecimiento de la actividad turística no garantiza por sí solo un desarrollo sostenible si no existe una estrategia clara de formación y fortalecimiento del capital humano.
“El COVID ya no es el problema”, señaló durante el foro, explicando que el verdadero reto actual pasa por adaptarse a una nueva realidad laboral y empresarial.
En una de las diapositivas centrales de la presentación se destacó que “no hay destino de clase mundial sin carrera laboral de clase mundial”, remarcando la importancia de generar oportunidades de crecimiento profesional dentro de la industria.
El funcionario también explicó cuáles son las nuevas competencias que hoy demanda el turismo iberoamericano. Entre ellas mencionó el liderazgo de primera línea, el manejo de herramientas digitales y datos, los idiomas y la interculturalidad, la sostenibilidad operativa, la narrativa territorial y la capacidad de generar servicios memorables para los viajeros.
Además, se identificaron algunas de las principales brechas que enfrenta actualmente Centroamérica, especialmente en áreas como el inglés funcional, la formación técnica, la estabilidad laboral, la digitalización y la gestión sostenible de los destinos.
Durante las distintas jornadas del foro quedó en evidencia que el turismo regional atraviesa una transformación estructural donde la tecnología, la inteligencia artificial y la sostenibilidad deben ir acompañadas por una fuerte inversión en talento humano.


