El país del tango y el asado podría convertirse en uno de los nuevos jugadores del exclusivo mercado global de ciudadanía por inversión, una tendencia que en los últimos años ganó fuerza entre empresarios, viajeros frecuentes y ciudadanos de alto patrimonio que buscan mayor libertad de movimiento alrededor del mundo.
El denominado “pasaporte dorado”, que todavía se encuentra en etapa de diseño, apunta a captar inversores extranjeros interesados en desarrollar negocios en sectores estratégicos del país. Pero más allá del impacto económico, la iniciativa ya genera expectativas dentro de la industria turística, que observa una posible llegada de nuevos visitantes premium y estadías de larga duración.

La propuesta permitiría que ciudadanos extranjeros obtengan la nacionalidad argentina mediante inversiones específicas, sin necesidad de radicarse permanentemente en el país. De concretarse, sería el primer programa de este tipo en Sudamérica y podría posicionar a Argentina dentro de un segmento altamente competitivo a nivel internacional.
Uno de los principales atractivos para este perfil de viajeros es justamente el alcance del pasaporte argentino, que facilita el ingreso a numerosos destinos sin necesidad de visa y brinda acceso a la libre circulación dentro del Mercosur.
Opciones seductoras
En el universo del turismo de lujo y los llamados “nómades globales”, contar con una segunda ciudadanía se transformó en una herramienta estratégica para combinar negocios, calidad de vida y movilidad internacional. En este escenario, Argentina aparece como un destino con fuerte potencial gracias a su diversidad natural, oferta gastronómica, vinos, experiencias exclusivas y grandes ciudades conectadas con el mundo.


Además, el proyecto contempla procesos administrativos ágiles. Según trascendió en los lineamientos preliminares, los trámites podrían resolverse en aproximadamente 30 días hábiles, una velocidad que lo convertiría en uno de los programas más rápidos del mercado.
La base legal de la iniciativa se encuentra en el Decreto 524/2025, firmado por el presidente Javier Milei, que habilita la posibilidad de otorgar ciudadanía a inversores sin exigir residencia previa. Aunque todavía no se conocen los montos mínimos ni los sectores definitivos que serán alcanzados, el programa podría ser presentado oficialmente durante el segundo semestre de 2026.
Desde el sector turístico consideran que la llegada de nuevos inversores internacionales podría traducirse en un incremento de viajes corporativos, consumo en hotelería de alta gama y una mayor demanda de experiencias vinculadas al bienestar, la naturaleza, el vino y el turismo premium.
Mientras el proyecto avanza, Argentina comienza a posicionarse no solo como un destino turístico tradicional, sino también como una posible puerta de entrada para viajeros globales que buscan invertir, residir y explorar nuevas oportunidades en la región.


