Por primera vez, el principal encuentro mundial dedicado al café de especialidad llegará a América Latina. Para Panamá, el evento también representa una oportunidad para mostrar qué puede descubrir un viajero que decide extender su estadía más allá del centro de convenciones.

Del 23 al 25 de octubre, Panamá será sede de World of Coffee, el principal encuentro mundial dedicado al café de especialidad, que llegará por primera vez a América Latina y a un país productor de café bajo el concepto “bringing you closer to origin” (“acercándote al origen”). El Panama Convention Center recibirá a más de 13.000 visitantes y 370 expositores de más de 60 países, junto con el World Barista Championship, que también desembarcará por primera vez en la región.
La magnitud del evento pone en escena la capacidad de Panamá para recibir encuentros internacionales, pero también abre otra posibilidad: transformar la participación en un viaje más amplio, aprovechando la conectividad del país y la cercanía entre Ciudad de Panamá y algunas de las regiones donde se produce su reconocido café.
Para los viajeros que lleguen atraídos por World of Coffee, las tierras altas de Boquete y Tierras Altas ofrecen la posibilidad de conocer el café desde su origen y acercarse a una tradición que forma parte de la vida cotidiana de las comunidades productoras.
Del evento a la finca: conocer el café desde su origen

Muchas de las fincas cafetaleras que reciben visitantes son negocios familiares con varias generaciones de historia. Allí, el viajero puede conocer a los productores, recorrer los cultivos y, durante la temporada de cosecha, participar de experiencias que van desde la recolección y el procesamiento hasta las catas guiadas por quienes cultivan el café.
Entre los protagonistas de esta tradición se encuentra el Geisha panameño, reconocido internacionalmente por su calidad y protagonista de competencias como Best of Panama.
La visita permite así conocer qué hay detrás de una taza y comprender cómo factores como la altura, el clima, el suelo y los procesos de producción influyen en el resultado final. Para quienes llegan a Panamá por un evento profesional, es también una manera de incorporar una experiencia local al viaje, más allá de las actividades vinculadas al congreso.
Una extensión de viaje que combina café y naturaleza

La experiencia no termina en la finca. Las regiones cafetaleras también funcionan como punto de partida para descubrir algunos de los paisajes y ecosistemas de Panamá.
Los viajeros pueden combinar las visitas a productores con caminatas por la selva tropical, recorridos hacia cascadas, observación de aves y experiencias gastronómicas de finca a la mesa. Entre las especies que pueden buscarse en los bosques de montaña se encuentra el quetzal resplandeciente, uno de los ejemplares más emblemáticos de la región.
También es posible recorrer zonas de gran altura, incluyendo el entorno del punto más alto de Panamá, y complementar la experiencia de montaña con propuestas en la costa del Pacífico.
De esta manera, un viaje motivado inicialmente por un encuentro profesional puede extenderse hacia una propuesta que combina café, naturaleza, gastronomía y cultura, sin necesidad de realizar grandes desplazamientos entre experiencias.
Una escena gastronómica que suma motivos para quedarse

La gastronomía es otro de los ejes que permiten ampliar la experiencia. En 2017, Ciudad de Panamá fue incorporada a la Red de Ciudades Creativas de la UNESCO como Ciudad Creativa de la Gastronomía, reconocimiento que refleja la diversidad de la propuesta culinaria de la capital.
Para los visitantes de World of Coffee, esto permite sumar a la experiencia cafetera una recorrida por la escena gastronómica de Ciudad de Panamá antes o después del evento y conocer una identidad culinaria que combina productos locales, tradiciones e influencias culturales diversas.
Así, la llegada de World of Coffee puede funcionar como punto de partida para descubrir distintas dimensiones de Panamá: un destino capaz de recibir eventos internacionales de gran escala y, al mismo tiempo, ofrecer experiencias vinculadas con el territorio que pueden extender un viaje de negocios en una experiencia turística.
Más que una actividad diseñada exclusivamente para visitantes, el café forma parte de una cultura productiva que puede conocerse directamente en su lugar de origen: desde participar de una cosecha y catar el resultado junto a sus productores hasta recorrer las montañas donde crece el Geisha y descubrir la naturaleza y gastronomía que las rodean.

