Un análisis de FTA Tour Operador identifica cambios en los hábitos de consumo y plantea nuevas claves para que agencias y operadores adapten su propuesta comercial.
El comportamiento del viajero argentino atraviesa una etapa de cambios, marcada por la búsqueda de previsibilidad económica, una mayor demanda de experiencias y el crecimiento de las herramientas digitales y la inteligencia artificial como fuentes de información.
En este escenario, FTA Tour Operador analizó algunas de las principales tendencias que están modificando la manera en que los pasajeros buscan, comparan y finalmente deciden sus viajes. Para el sector turístico, el desafío pasa por adaptar la propuesta comercial a un consumidor que llega con mayor información, pero que también demanda respaldo y asesoramiento.
La financiación, un factor determinante
La posibilidad de financiar el viaje mantiene un peso importante en la decisión de compra del viajero argentino. La búsqueda de previsibilidad sobre el gasto final favorece las propuestas que permiten conocer de antemano cuánto costará el viaje y cuáles serán las condiciones de pago.
En este contexto, los paquetes con servicios incluidos aparecen como una alternativa para simplificar la planificación y reducir la incertidumbre sobre los gastos durante la estadía.
Las experiencias ganan espacio en la decisión
El destino ya no es el único elemento que define una compra. Según los datos compartidos por FTA, el 60% de los viajeros elige su destino en función de las actividades disponibles.
La tendencia plantea una oportunidad para las agencias, que pueden pasar de comercializar únicamente una combinación de transporte y alojamiento a presentar propuestas vinculadas con excursiones, gastronomía, cultura y actividades personalizadas.
El foco se desplaza así desde el destino como producto hacia lo que el pasajero podrá hacer y vivir durante su viaje.
Más información digital, pero también mayor necesidad de asesoramiento
La multiplicación de plataformas y contenidos turísticos generó un escenario en el que los viajeros cuentan con más información que antes, aunque no necesariamente con mejores herramientas para seleccionar entre todas las alternativas disponibles.
De acuerdo con el análisis de FTA, el 68% de los pasajeros prefiere contratar experiencias seleccionadas bajo criterios profesionales, frente a la utilización de buscadores genéricos.
En este contexto, el agente de viajes mantiene un papel relevante como filtro y asesor. La capacidad de seleccionar proveedores, comparar alternativas y reducir posibles errores se convierte en parte del valor agregado de la intermediación profesional.
El segmento sénior abre nuevas oportunidades
Los viajeros mayores de 65 años representan otro de los segmentos con posibilidades de crecimiento. Las propuestas vinculadas con bienestar, salud, ritmos de viaje más relajados y servicios personalizados pueden responder a las necesidades de este público.
También aparecen oportunidades en los viajes intergeneracionales, como los programas destinados a abuelos y nietos, y en la venta durante períodos de menor demanda, aprovechando una mayor flexibilidad para viajar.
La inteligencia artificial entra en la etapa de inspiración
La inteligencia artificial también comienza a formar parte del proceso de planificación. Según los datos analizados por FTA, el 70% de los clientes utiliza IA para buscar ideas e inspiración, porcentaje que asciende al 80% entre los menores de 35 años.
Sin embargo, el uso de estas herramientas todavía no se traduce necesariamente en una compra directa: solo el 12% se anima a concretar una reserva a través de IA.
Para las agencias, esto plantea un nuevo escenario. El pasajero puede llegar al punto de venta después de haber utilizado herramientas de inteligencia artificial para investigar destinos, hoteles o actividades, pero continúa buscando acompañamiento profesional para tomar la decisión definitiva.
La confianza como factor de cierre
En un mercado con una oferta cada vez más amplia, la confianza adquiere un peso particular. El análisis señala que el 77% de los viajeros busca el respaldo de una marca de confianza al momento de contratar.
La trayectoria de la agencia, la seguridad de las operaciones y el respaldo de operadores y proveedores aparecen así como elementos que pueden inclinar la decisión final, especialmente cuando el pasajero debe realizar un desembolso importante.


