Florida volvió a posicionarse como el destino favorito de los viajeros latinos en Estados Unidos durante la temporada de invierno, con una tasa de reservas tres veces superior al promedio nacional, según el último informe de viajes de Airbnb. Orlando y Miami encabezan este crecimiento, reafirmando la preferencia de las familias por climas cálidos y opciones de entretenimiento.
La tendencia se alinea con un aumento de viajes domésticos y reuniones familiares extendidas. El Informe de Viajeros Latinos e Hispanos de Airbnb reveló que el 75 % de los latinos vacaciona junto a familiares ampliados, lo que impulsa la búsqueda de casas grandes, propiedades con varias habitaciones y espacios de convivencia.

El impacto económico es significativo: los analistas proyectan que los viajeros latinos gastarán más de 165.000 millones de dólares en EE. UU. en 2025. Las estancias más largas, las experiencias compartidas y la posibilidad de cocinar o celebrar juntos han fortalecido el rol de los alquileres vacacionales frente al modelo hotelero tradicional.
Aunque los destinos soleados siguen dominando, también crece la demanda por enclaves invernales como las Montañas Humeantes en Tennessee y Big Bear Lake en California, ideales para familias numerosas que buscan privacidad y contacto con la naturaleza. Los expertos destacan que esta diversidad confirma que la familia continúa siendo la principal motivación del viajero latino, tanto frente al mar como en refugios de montaña.
Con el turismo doméstico en pleno repunte, se espera que Florida y California sean los estados más beneficiados este invierno, impulsados por reservas sostenidas, grupos multigeneracionales y una ventana de viajes que se extiende más allá de las fechas tradicionales.


