El gestor ferroviario Adif informó a las operadoras Renfe, Iryo y Ouigo que el servicio directo de alta velocidad entre Málaga y Madrid no se reanudará antes del 23 de marzo, retrasando la previsión inicial y dejando la normalización del corredor a solo una semana del inicio de Semana Santa.
La circulación permanece interrumpida desde el 4 de febrero tras un desprendimiento de tierra y rocas en las cercanías de Álora que comprometió la estabilidad de la vía. Según datos difundidos por EFE, aunque el 18 de febrero se restableció la conexión comercial, se hizo mediante un esquema combinado tren-carretera, ya que el tramo afectado continúa en obras.
El plan alternativo seguirá vigente: los pasajeros son trasladados por bus entre la capital malagueña y la estación Antequera-Santa Ana para enlazar allí con los trenes de alta velocidad. Esta solución aumenta los tiempos de viaje y complica la logística turística hacia la Costa del Sol en pleno mes de marzo, período clave para reservas y escapadas previas a festivos.
La nueva fecha implica tres semanas adicionales de contingencia respecto a lo previsto. Técnicos de Adif trabajan en la estabilización del talud y la reconstrucción de la superestructura dañada por el temporal. La magnitud del deterioro obligó a intervenciones de ingeniería más profundas de lo calculado inicialmente.
Una vez concluidas las obras civiles, deberán realizarse verificaciones técnicas y pruebas de seguridad antes de autorizar la circulación directa. Este corte se suma al antecedente reciente del incidente ferroviario en Adamuz, en la provincia de Córdoba, lo que mantiene bajo especial atención la fiabilidad operativa del corredor en semanas clave para el movimiento turístico.


