Andalucía ya tiene en marcha la hoja de ruta que guiará su marketing turístico en 2026, con una estrategia que pone el acento en la segmentación de públicos, la profesionalización de la promoción y una toma de decisiones cada vez más apoyada en datos. El objetivo es claro: reforzar el posicionamiento del destino tanto en el mercado nacional como en el internacional, en un contexto de competencia creciente entre territorios.
El plan, impulsado por la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior, se estructura en torno a ocho ejes estratégicos que marcan el rumbo de la acción promocional: planificación, sostenibilidad, medición, innovación, conectividad, marca, cogobernanza y diversificación. Bajo esta lógica, se busca no solo atraer más visitantes, sino también equilibrar la demanda a lo largo del año y consolidar una imagen de marca sólida y coherente.
Una de las claves será el mayor peso del canal profesional (B2B). Andalucía orientará buena parte de sus esfuerzos hacia segmentos considerados estratégicos, como el turismo de reuniones y congresos (MICE), el segmento premium, el golf, la naturaleza, la cultura y la gastronomía. Esta mirada permite adaptar la promoción a nichos con mayor capacidad de gasto y alto interés por experiencias diferenciadas.
En el calendario promocional se prevé la participación en cerca de 40 ferias anuales, con un refuerzo de aquellas de perfil internacional y altamente especializado. La idea es priorizar los espacios que generen mayor retorno comercial y visibilidad para las empresas andaluzas, optimizando recursos y apostando por mercados con mayor potencial.
A esto se sumará un aumento de las jornadas profesionales propias, que llegarán a 18 en 2026 entre acciones nacionales e internacionales. Estas citas facilitan el contacto directo entre la oferta andaluza y operadores, agencias y prescriptores, favoreciendo la comercialización efectiva de productos turísticos.
El plan también contempla la organización de foros sectoriales, congresos y acciones inversas, muchas de ellas segmentadas por producto o mercado. Estas iniciativas permiten que agentes internacionales conozcan de primera mano la diversidad de la oferta andaluza y contribuyen a posicionar al destino como sede de encuentros profesionales de relevancia.
En paralelo, se reforzará la creación y desarrollo de producto turístico, con la elaboración de catálogos profesionales segmentados, la actualización de recursos y el trabajo coordinado con mesas de expertos. Todo este contenido estará respaldado por una plataforma web profesional, diseñada para facilitar el acceso a la oferta y potenciar su comercialización especializada.
La conectividad aérea aparece como otro pilar central de la estrategia. Andalucía prevé impulsar mesas de trabajo con aeropuertos, desarrollar una iniciativa específica de conectividad para el período 2026-2028 y organizar eventos especializados como el Fly Andalucía Summit, orientados a mejorar la accesibilidad y sostener el crecimiento turístico a largo plazo.
Con esta planificación, Andalucía apuesta por un modelo promocional más preciso, segmentado e internacional, donde cada acción esté alineada con la rentabilidad turística, la sostenibilidad del destino y la generación de oportunidades reales para el tejido empresarial.


