Andalucía se consolida como la comunidad autónoma con mayor crecimiento del empleo en hostelería en España, un sector clave para el desarrollo turístico y la identidad cultural del destino. Así lo destacó el consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Arturo Bernal, durante la inauguración del Foro Nacional de Hostelería celebrado en Málaga.
Según los datos presentados, en 2025 la hostelería andaluza —que incluye alojamiento y gastronomía— registró un aumento del 10,3% en la población ocupada, superando ya las 300.000 personas empleadas. Además, se produjo un fuerte avance en la estabilidad laboral, con una reducción de la temporalidad de 20 puntos desde 2019. Actualmente, más del 83% de quienes trabajan en actividades turísticas en Andalucía son asalariados, reflejando una mayor profesionalización del sector.
Bernal remarcó que la región ha dejado de competir únicamente en volumen de visitantes para centrarse en el valor de la experiencia, el talento profesional y la calidad del servicio. En este marco, definió a la hostelería como una verdadera “embajadora de la forma de vivir andaluza”, donde cada bar, restaurante u hotel se convierte en una puerta de entrada a la cultura local. La gastronomía, en particular, fue señalada como un elemento emocional que conecta al visitante con el territorio.
El crecimiento del sector, subrayó el consejero, demuestra que es posible impulsar un turismo sostenible, capaz de generar empleo estable sin perder autenticidad. La estrategia apunta a atraer viajeros que valoren la experiencia, prolonguen su estadía y mantengan un vínculo duradero con el destino.
Medidas de apoyo al sector
En línea con este impulso, el Gobierno andaluz anunció nuevas herramientas de apoyo. El programa de ayudas Pymetur incorporará por primera vez a establecimientos de hostelería, con subvenciones de hasta 200.000 euros para negocios inscriptos en el Registro de Turismo de Andalucía. Estas ayudas estarán destinadas a mejoras en accesibilidad y adaptación climática, favoreciendo infraestructuras más inclusivas y preparadas frente a los desafíos ambientales.
A estas acciones se sumará un conjunto de iniciativas enfocadas en la promoción turística, la creación de nuevos productos y la mejora de la competitividad, integrando formalmente al sector de la hostelería dentro de la estructura de la Consejería de Turismo. Una decisión que responde a un reclamo histórico y que refuerza el rol estratégico de la gastronomía y el alojamiento en la experiencia turística andaluza.
Con empleo en alza, mayor estabilidad laboral y una fuerte apuesta por la calidad, Andalucía afianza su posicionamiento como un destino donde el turismo no solo se visita, sino que también se vive y se saborea.


