El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, reafirmó su objetivo de eliminar todos los pisos turísticos en 2028, aunque señaló que la ciudad todavía cuenta con margen para sumar 8.000 plazas hoteleras adicionales. Según explicó en una entrevista con el diario Expansión, ese crecimiento solo será viable fuera de las zonas más saturadas, en áreas catalogadas como zona 2 y 3 o en el área metropolitana.
La ciudad mantiene vigente el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT), creado en 2017 y actualizado en 2021, que divide Barcelona en cuatro zonas. En la zona 1, la más tensionada, está prohibida la construcción de nuevos hoteles, lo que limita la expansión a sectores menos afectados por la presión turística.
Collboni defendió la relevancia del turismo, que aporta el 13% del PIB local y genera más de 100.000 empleos, pero subrayó que es imprescindible fijar límites para proteger el equilibrio urbano. Aseguró que mientras continúe al frente del Ayuntamiento actuará para evitar la pérdida de vecinos en el centro y en los barrios más presionados por la actividad turística.


