Barrios y polígonos industriales: nuevos focos de inversión hotelera en España

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La inversión hotelera en España atraviesa un proceso de diversificación tras años centrada principalmente en el segmento de lujo. Los inversores están mirando más allá de los centros urbanos y han encontrado en la periferia —sobre todo en barrios y polígonos industriales— un fuerte potencial de crecimiento. La Conferencia Anual de Inversión Hotelera, realizada recientemente por Cushman & Wakefield en Madrid, confirmó esta tendencia que, según expertos, podría consolidarse en los próximos dos años.

Durante la presentación del último informe de la consultora, Daniel Caballero y Víctor López-Peña, associates de Cushman & Wakefield, señalaron que los inversores buscan oportunidades en áreas periféricas de grandes ciudades o en destinos secundarios, así como en segmentos como el limited services: “Con los precios de los activos al alza, y con un crecimiento estimado del 3,3% para 2025 en la península, esta tendencia puede reforzarse durante 2026 y 2027”, afirmaron.

Además de ofrecer precios más competitivos que permiten una mayor rentabilidad, estas zonas cuentan con la ventaja de estar bien conectadas con los centros urbanos. En Madrid, uno de los barrios que más inversión atrae es San Blas-Canillejas, con el polígono de Julián Camarillo en pleno auge, donde los proyectos se duplicaron tras la pandemia. También destaca el distrito de Usera, que comienza a posicionarse. En Barcelona, el Eixample mantiene un fuerte dinamismo, con varios desarrollos en marcha, entre ellos el recién inaugurado SLS Barcelona.

El segmento de limited services y la conversión de edificios de oficinas en hoteles también muestran un crecimiento notable, con ubicaciones fuera del centro como Alcorcón, en Madrid, y Hospitalet de Llobregat, en Barcelona.

Inversión impulsada por una demanda sólida

España continúa como uno de los mercados hoteleros más atractivos de Europa. Al cierre del tercer trimestre, el volumen de transacciones alcanzó los 2.900 millones de euros, lo que apunta a superar los 3.000 millones al finalizar 2025, según Cushman & Wakefield. El 64% de las operaciones fue protagonizado por capital español y, en un 55% de los casos, los inversores fueron cadenas hoteleras, lo que confirma el buen momento del sector.

Las previsiones señalan que 2025 cerrará con 3.000 millones de euros en inversión hotelera, apoyada en una demanda turística robusta y en una oferta de nueva planta limitada: “El apetito inversor se está moviendo desde estrategias value add, que requieren más intervención y capital, hacia activos core, donde la estabilidad y los retornos inmediatos son clave”, explicaron Caballero y López-Peña.

Asimismo, el informe detecta un creciente interés por proyectos vinculados al turismo de naturaleza. Entre los ejemplos, se destaca el desarrollo de la Dehesa Espadañal, en Extremadura: un modelo de retiro y lujo experiencial donde el precio del suelo es más bajo que en grandes ciudades, pero con rendimientos igualmente atractivos.