Belice acoge esta semana a más de 300 delegados de 29 países en el marco de la 17ª Conferencia del Caribe sobre el Desarrollo del Turismo Sostenible, la cual se realiza del 27 al 30 de abril de 2026 en Cayo Ambergris, consolidándose como punto de encuentro para el diálogo regional y global sobre el futuro del turismo.

El evento, organizado por la Belize Tourism Board (BTB) junto a la Caribbean Tourism Organization, reúne a ministros, responsables de políticas públicas y expertos internacionales bajo el lema “Turismo a todo color”, una propuesta que integra las economías azul, verde, naranja y más allá en un modelo de desarrollo sostenible y holístico.


Durante la inauguración, el ministro de Turismo de Belice, Anthony Mahler, destacó la riqueza natural y cultural del país, desde la barrera de coral más grande del hemisferio occidental hasta sus bosques tropicales y diversidad cultural, como pilares de una industria turística que, en el Caribe, representa en promedio el 32% del PIB, superando incluso el 90% en algunos pequeños estados insulares.
El programa de la conferencia se desarrolla a lo largo de tres días y medio con una agenda que incluye diálogos ministeriales, sesiones plenarias, clases magistrales y espacios de intercambio enfocados en temas clave como la resiliencia climática, el financiamiento azul y verde, el turismo regenerativo y el fortalecimiento de las industrias culturales y creativas.


En este espacio, la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica (CATA) participa como actor regional, impulsando el intercambio de experiencias y la identificación de oportunidades de articulación entre el Caribe y Centroamérica en torno a modelos de turismo más sostenibles, resilientes e inclusivos.
En este contexto, las denominadas economías azul, verde y naranja hacen referencia a distintos motores del desarrollo sostenible: la economía azul, vinculada al aprovechamiento responsable de los recursos marinos y costeros; la economía verde, centrada en la conservación de los ecosistemas y la gestión sostenible de los recursos naturales; y la economía naranja, que pone en valor las industrias culturales y creativas como generadoras de identidad, innovación y desarrollo económico. Su integración plantea una visión más completa y articulada del turismo en la región.


Más allá de las salas de conferencias, Belice proyecta su liderazgo a través de experiencias de campo que permiten a los delegados conocer de primera mano iniciativas de turismo sostenible en acción. Desde la Reserva Marina Hol Chan hasta el santuario de vida silvestre de Cockscomb Basin, pasando por experiencias culturales garífunas y recorridos vinculados al cacao y la herencia maya, el país se presenta como un laboratorio vivo donde la sostenibilidad se traduce en prácticas concretas.


Con este encuentro, Belice no solo convoca a la región y al mundo, sino que reafirma su papel como referente en la construcción de un turismo más consciente, competitivo y centrado en las comunidades, impulsando además una mayor colaboración entre el Caribe y Centroamérica para afrontar los desafíos y oportunidades del sector.


