Bolivia busca consolidar al turismo como sector estratégico de la economía

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El Gobierno de Bolivia puso en marcha una política integral para posicionar al turismo como uno de los principales motores de crecimiento económico. Así lo confirmó el viceministro de Turismo, Andrés Aramayo, quien destacó que la meta oficial es triplicar los ingresos generados por el sector en los próximos años.

Actualmente, el turismo aporta cerca de 800 millones de dólares anuales, pero el objetivo es alcanzar los 3.000 millones, impulsando un modelo basado en inversión, mejora de la calidad de los servicios y fortalecimiento de la promoción internacional del destino Bolivia.

“El turismo tiene un enorme potencial económico y social. Nuestro objetivo es que pase de generar 800 millones a 3.000 millones de dólares”, afirmó el funcionario.

Conectividad, infraestructura y promoción internacional, claves del plan turístico

La estrategia del Gobierno boliviano contempla una serie de acciones orientadas a mejorar la competitividad del país como destino turístico internacional.

Entre los principales ejes del plan se destacan:

  • Fortalecimiento de la conectividad aérea y terrestre
  • Desarrollo de infraestructura turística
  • Facilitación migratoria para visitantes internacionales
  • Capacitación y formación de talento humano
  • Promoción internacional del destino Bolivia

Estas medidas buscan mejorar la experiencia del visitante y posicionar al país como un destino competitivo dentro del mercado turístico global.

El turismo es considerado una industria estratégica debido a su capacidad de generar divisas, impulsar el desarrollo regional y fomentar la diversificación económica.

El turismo genera empleo y oportunidades en todo el país

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Actualmente, el sector turístico genera alrededor de 900.000 empleos directos e indirectos en Bolivia, consolidándose como una de las actividades económicas con mayor impacto social.

Además, representa entre el 12% y el 15% del Producto Interno Bruto, lo que refleja su relevancia dentro de la estructura económica nacional.

Según Aramayo, el turismo no solo genera ingresos, sino que también contribuye a reducir desigualdades y crear oportunidades en comunidades históricamente relegadas.

“El turismo no solo mueve dinero, también crea oportunidades y reduce brechas sociales”, destacó.

Uno de los datos más relevantes es el alto retorno de inversión del sector: por cada dólar invertido por el Estado en turismo, se generan en promedio 92 dólares, posicionándolo como una de las actividades más rentables desde el punto de vista económico.

Bolivia apuesta por un modelo turístico sostenible y competitivo

La estrategia forma parte de una visión de largo plazo orientada a construir una economía moderna, diversificada y abierta al mundo, donde el turismo tenga un rol estructural.

Gracias a su riqueza natural, cultural y patrimonial, Bolivia cuenta con un enorme potencial para atraer turistas internacionales, con atractivos icónicos como el Salar de Uyuni, el Lago Titicaca y la Amazonía.

Con esta hoja de ruta, el país busca consolidarse como uno de los destinos emergentes más importantes de Sudamérica, fortaleciendo su posicionamiento internacional y generando nuevas oportunidades de desarrollo económico sostenible.