Un brote de gastroenteritis encendió las alarmas sanitarias en Brasil, con impacto directo en miles de turistas que vacacionan en el sur del país, especialmente en Florianópolis. Hospitales y centros de atención médica registraron un fuerte aumento de consultas por síntomas como náuseas, vómitos, diarrea y fiebre.
De acuerdo con reportes locales, una parte importante de los casos involucra a turistas argentinos. El virus, conocido popularmente como “el virus de Brasil”, suele tener una duración de entre uno y tres días, aunque generó preocupación por la saturación del sistema sanitario durante la temporada alta.

Las intoxicaciones estarían vinculadas a la calidad del agua, tanto potable como marina. Aunque muchos viajeros optaron por consumir únicamente agua embotellada, se registraron casos asociados al contacto con el mar, especialmente en playas muy concurridas.
Las autoridades recomiendan consultar la plataforma oficial “Balneabilidade”, que informa a diario qué playas están habilitadas para bañistas, además de extremar cuidados, evitar zonas no aptas tras lluvias intensas y mantener medidas básicas de higiene para reducir riesgos durante la estadía.


