La Comunidad Valenciana registra una ocupación hotelera cercana al 80%, impulsada por la reapertura de más establecimientos y el crecimiento sostenido del turismo internacional. El destino consolida su recuperación gracias a una combinación de demanda externa, conectividad aérea y una oferta diversificada que se mantiene activa fuera de la temporada alta.
El aumento del número de hoteles operativos refleja la confianza del sector en la evolución del mercado y en la capacidad del destino para atraer visitantes durante todo el año. Los mercados internacionales continúan siendo un pilar clave, aportando estabilidad y volumen a la actividad turística regional.

Estos resultados refuerzan el posicionamiento de la Comunidad Valenciana como uno de los destinos más competitivos del Mediterráneo y confirman la tendencia hacia una mayor desestacionalización del turismo.


