La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) informó que la demanda de viajes aéreos experimentó una leve desaceleración en febrero de 2025, con un crecimiento del 2,6% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este resultado contrasta con el incremento del 10% registrado en enero, atribuible a un menor crecimiento de la demanda internacional y a la caída en el segmento doméstico.
IATA señala que la demanda internacional creció un 5,6%, aunque por debajo del 12,4% de enero. En el caso de los vuelos domésticos, hubo una caída del 1,9%, tras haber registrado un crecimiento del 6,1% el mes previo. La desaceleración también se vio reflejada en la capacidad aérea, que aumentó solo un 2% respecto a febrero de 2024, con una reducción del 1,7% en la capacidad doméstica y un crecimiento del 4,5% en la internacional.
El factor de ocupación promedio alcanzó el 81,1%, con una leve mejora de 0,4 puntos porcentuales. A nivel internacional, se situó en 80,2% (+0,9 puntos), mientras que en vuelos nacionales fue de 82,6%, con una caída de 0,2 puntos. Pese a la desaceleración, el tráfico aéreo sigue en recuperación respecto a los niveles previos a la pandemia, aunque con variaciones según la región.
Desde IATA atribuyen esta moderación en el crecimiento a factores como el año bisiesto 2024 y la celebración del Año Nuevo Lunar en enero, cuando en el año anterior se realizó en febrero. También se mantiene la incertidumbre sobre la tendencia en América del Norte, donde el tráfico doméstico e internacional mostró descensos. Además, los costos operativos de las aerolíneas, incluyendo combustible y tarifas aeroportuarias, siguen siendo factores determinantes para el desarrollo del sector.

El director general de IATA, Willie Walsh, expresó preocupación por los costos de compensaciones por retrasos y cancelaciones, citando recientes incidentes en el aeropuerto de Heathrow, que obligarán al pago de indemnizaciones millonarias a los pasajeros. Además, destacó la necesidad de reformas en la regulación europea para mitigar el impacto económico de estas situaciones y permitir una mayor flexibilidad para las aerolíneas.
A nivel regional, Asia-Pacífico continúa en ascenso con un crecimiento del tráfico del 9,5% en febrero, mientras que América del Norte experimentó una contracción del 1,5%. En Iberoamérica y África, el crecimiento fue del 6,7%, mientras que en Europa se registró un incremento del 5,7% y en Oriente Medio del 3,1%. Se espera que en los próximos meses la demanda aérea se estabilice, con un posible repunte hacia el segundo semestre del año.