Destinos emergentes: por qué el turismo debe dejar de mirar solo a los clásicos

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El especialista mexicano Armando de la Garza cuestionó en Tres60.travel el concepto de “destinos emergentes” y aseguró que muchos de ellos ya generan un fuerte movimiento turístico. Además, analizó qué les falta para consolidarse internacionalmente y el verdadero impacto que tendrá el Mundial 2026.

Destinos en crecimiento: una mirada crítica al concepto “emergente”

En diálogo con Tres60.travel, Armando de la Garza, director del sitio México Extraordinario, puso en debate uno de los términos más utilizados en la industria: el de “destinos emergentes”.

Lejos de coincidir con esa definición, el especialista sostuvo que se trata de lugares que ya tienen un desarrollo significativo, pero que aún no alcanzaron visibilidad internacional.

“Son destinos en crecimiento, que buscan consolidarse. Muchos de ellos generan más turismo que algunos destinos tradicionales, sobre todo a nivel regional o de cercanía”, explicó.

En ese sentido, remarcó que estos destinos cumplen un rol clave en la distribución de la derrama turística hacia el interior de los países.

Infraestructura sí, visibilidad no: la clave del desarrollo

De la Garza señaló que muchos destinos cuentan con condiciones óptimas —infraestructura, hotelería y conectividad interna— pero carecen de promoción y posicionamiento global.

Como ejemplo, mencionó casos en África, donde destinos con buen desarrollo turístico aún no logran despegar por falta de conectividad aérea internacional.

También destacó que en mercados como Estados Unidos o México, muchos destinos considerados “emergentes” están en realidad consolidados, aunque bajo otros modelos turísticos.

“En México, gran parte de los Pueblos Mágicos tienen todo para competir, pero les falta visibilidad y profesionalización”, afirmó.

México y su potencial oculto

El especialista hizo foco en el enorme potencial de regiones como Hidalgo, Querétaro y Michoacán, que cuentan con destinos con fuerte identidad cultural, gastronomía y patrimonio.

Entre ellos, mencionó casos como Parras de la Fuente, Cuatro Ciénegas o San Cristóbal de las Casas, a los que definió como destinos “totalmente consolidados”, pese a su bajo nivel de conocimiento internacional.

“El problema no es que no estén preparados. El problema es que no están en la vidriera”, resumió.

Promoción turística: más allá de los influencers

Uno de los puntos más destacados del análisis fue la crítica a las estrategias de promoción actuales.

De la Garza advirtió que muchos destinos invierten en visibilidad a través de influencers o medios, pero descuidan el vínculo con los actores que realmente comercializan el turismo.

“Una cosa es que te vean y otra es que te compren. Si no estás en manos de turoperadores y agencias de viajes, el destino no se vende”, explicó.

En ese sentido, propuso una estrategia integral que combine:

  • Turoperadores
  • Agentes de viajes
  • Periodistas
  • Influencers

“Cuando esos cuatro factores trabajan juntos, el destino logra consolidarse en mercados internacionales”, aseguró.

Mundial 2026: expectativas sobredimensionadas

De cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026, que tendrá a México como uno de los países sede, el especialista fue contundente al relativizar su impacto.

“No va a transformar destinos emergentes. Son pocos partidos y la visibilidad se concentrará en las ciudades sede”, afirmó.

Además, cuestionó las proyecciones de crecimiento turístico asociadas al evento, al considerar que muchas veces no se ajustan a la capacidad real de infraestructura.

“Hay que analizar la conectividad aérea, la capacidad hotelera y la logística. No se puede hablar de millones de turistas sin tener cómo recibirlos”, advirtió.

El verdadero desafío: convertir visibilidad en ventas

Para De la Garza, el principal reto del turismo actual no es generar interés, sino traducirlo en resultados concretos.

“El objetivo final es que el turismo genere ingresos. No importa de dónde venga el visitante, sino que el destino funcione económicamente”, concluyó.