Armando de la Garza, columnista de Tres60.travel y director de México Extraordinario, analizó el crecimiento del turismo pet friendly y aseguró que cada vez más viajeros eligen sus destinos en función de la posibilidad de viajar con sus mascotas, una tendencia en expansión a nivel global.
En ese contexto, señaló que México cuenta con destinos que han avanzado en esta modalidad, como Ciudad de México, donde zonas como Roma y Condesa concentran una amplia oferta gastronómica y de servicios que aceptan mascotas, consolidándose como espacios amigables para este tipo de turismo.
Asimismo, destacó otros destinos como San Miguel de Allende, Querétaro y Puerto Vallarta, donde hoteles, restaurantes y espacios públicos han incorporado infraestructura y servicios pensados para viajeros que se trasladan con animales de compañía.
De la Garza remarcó que, si bien México presenta avances, aún no figura entre los principales destinos pet friendly a nivel mundial, un ranking liderado por países europeos como Suiza, Francia y Alemania, lo que evidencia una oportunidad de desarrollo para el mercado turístico mexicano.
El especialista también advirtió sobre los desafíos que implica esta tendencia, especialmente en el transporte aéreo y la hotelería, donde conviven posturas diversas entre quienes priorizan viajar con mascotas y quienes presentan restricciones por cuestiones de salud o preferencias personales.
En ese sentido, subrayó la importancia de establecer reglas claras, tanto en aerolíneas como en alojamientos, para garantizar la convivencia entre todos los pasajeros y huéspedes, evitando conflictos y mejorando la experiencia turística.

Por último, recomendó a los viajeros informarse previamente sobre las políticas de cada destino, alojamiento o compañía aérea, ya que las condiciones varían según el tamaño de la mascota, la raza y el tipo de traslado, aspectos clave para planificar un viaje seguro y sin inconvenientes.
De esta manera, el turismo pet friendly se consolida como una tendencia en crecimiento que plantea nuevas oportunidades para los destinos, pero también exige una mayor adaptación del sector para responder a las demandas de los viajeros.


