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El Caribe y Europa se vinculan para potenciar el turismo sostenible

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Las fortificaciones costeras, construidas a lo largo de miles de años con diseños complejos, no sólo poseen un valor histórico y cultural, sino que también desempeñan un papel crucial en el desarrollo socioeconómico de las comunidades locales, especialmente cuando se integran en la oferta turística. Estas estructuras representan un patrimonio común entre Europa y el Caribe, con estilos arquitectónicos, técnicas de ingeniería e importancia estratégica que resaltan su herencia compartida.

En aras de explorar cómo estas fortificaciones pueden contribuir al desarrollo sostenible y cómo su inclusión en la oferta turística puede generar beneficios económicos y sociales significativos, el programa de la UNESCO Transcultural: Integrando a Cuba, el Caribe y la Unión Europea, mediante la Cultura y la Creatividad, financiado por la Unión Europea, organizó el taller “Sistemas de Defensa Costera del Patrimonio Mundial en Europa y el Caribe”, del 23 al 25 abril de 2024 en La Habana, ciudad que cuenta con el bien “La Habana Vieja y su Sistema de Fortificaciones” en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El taller contó con la participación de más de 70 personas , incluyendo gestores de fortificaciones costeras europeas y caribeñas, autoridades de la cultura y del sector del turismo, así como especialistas y emprendedores.

A través de conferencias, presentaciones de experiencias, mesas redondas, paneles temáticos, grupos de debate y visitas técnicas, los participantes identificaron actividades económicas que podrían ampliar las oportunidades para los jóvenes profesionales de la cultura, al vincular productos y servicios creativos con el mercado turístico internacional. Entre los temas debatidos estuvieron los nuevos usos de las fortificaciones como recursos culturales para el desarrollo sostenible sin poner en peligro su Valor Universal Excepcional, los impactos del cambio climático en el turismo y la gestión del riesgo de desastres, así como la participación de la comunidad.

Además, durante el taller se debatió sobre la creación de un “corredor cultural interregional” de sistemas de defensa costera en el Caribe y Europa, con el objetivo de mejorar y proteger las características patrimoniales de estas fortificaciones y fomentar el interés en los destinos del Caribe.

El paralelo a este evento sesionó el taller paralelo “‘Emprendimiento y turismo del patrimonio cultural: explorando oportunidades y retos en los bienes del patrimonio mundial”, con emprendedores creativos de 6 países del Caribe, con el objetivo de sensibilizarlos y fortalecer sus capacidades para la conservación y promoción de estos sitios, de las que su negocio depende en gran medida.

Una feria expositiva con más de 24 emprendimientos (17 de Cuba y 4 del Caribe) sirvió como colofón de ambos talleres en el Castillo de la Real Fuerza de La Habana. Este evento fue un ejemplo de uno de los usos que pueden darse a estos espacios y sirvió como vitrina de la diversidad de proyectos creativos ligados a bienes del Patrimonio Mundial.

Fuente: www.unesco.org