La Copa Mundial de la FIFA 2026 generará un impacto estimado de 556 millones de dólares en gasto turístico en las ciudades anfitrionas de Estados Unidos, consolidándose como uno de los eventos deportivos con mayor impacto económico en el sector turístico.
El estudio preliminar elaborado por Mabrian y The Data Appeal Company señala que este gasto equivale a aproximadamente el 60% del impacto generado por los Juegos Olímpicos de París 2024, reflejando la magnitud del torneo como motor del turismo internacional.
Las ciudades sede concentrarán el mayor impacto económico
El análisis indica que el gasto turístico estará concentrado principalmente en las ciudades con mayor capacidad hotelera, conectividad aérea y estadios de gran escala.
Entre los destinos que liderarán el impacto económico se destacan:
- East Rutherford (Nueva Jersey): 67 millones de dólares
- Inglewood (California): 59 millones de dólares
- Arlington (Texas): 58 millones de dólares
- Atlanta (Georgia): 52 millones de dólares
- Seattle (Washington): 51 millones de dólares
Estas cinco ciudades concentrarán el 52% del gasto total previsto durante el torneo, impulsadas por la afluencia de visitantes nacionales e internacionales.
Restauración, alojamiento y transporte liderarán el gasto turístico

El principal motor del gasto será el consumo en restauración, que representará el 50,5% del total con 280 millones de dólares. Le siguen el alojamiento, con 181 millones de dólares (32,5%), y el transporte, con 95 millones de dólares (17%).
Estos datos confirman que el impacto económico del Mundial estará directamente vinculado al gasto en destino y a la duración de la estancia de los visitantes.
La conectividad aérea será clave para el crecimiento del turismo
Estados Unidos lidera la conectividad aérea entre los países anfitriones, con vuelos directos desde todos los mercados de origen de las selecciones clasificadas. Además, prevé aumentar un 3,3% la capacidad aérea desde estos mercados.
Por su parte, México incrementará un 4,3% las plazas aéreas, mientras que Canadá aumentará su capacidad en un 3,4%, consolidando el rol de la conectividad como un factor decisivo para maximizar el impacto turístico.
El torneo, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, marcará un punto de inflexión para el turismo internacional, con una fuerte demanda de viajes vinculada a los eventos deportivos y experiencias asociadas.


