En diálogo con Tres60.Travel, el fundador de Travel Update, Hernán Cousté, compartió su visión sobre cómo pensar y crear productos turísticos que no solo atraigan visitantes, sino que también fortalezcan la identidad local, promuevan el desarrollo económico y sean sostenibles en el tiempo.
Con una mirada estratégica y sensible a las realidades de cada territorio, Cousté dejó en claro que un producto turístico no puede construirse solo desde el atractivo natural o visual de un lugar, sino desde una planificación consciente que ponga en valor el entorno y su comunidad.
«No alcanza con tener una linda vista: hay que definir objetivos y públicos», indicó, y amplió que «cuando nosotros hablamos de productos turísticos y nos ponemos a trabajar en su diseño, tenemos que pensar que los destinos no trabajan por sí solos porque tengan un atractivo y listo». «Hay que desarrollar un producto con criterios que tengan que ver con el destino en sí», destacó.
Para lograrlo, el especialista propone comenzar por establecer objetivos claros: «Qué queremos lograr trabajando turísticamente ese lugar, qué aportes le va a hacer al desarrollo económico, en generar fuentes de trabajo, en posicionar el destino».
A eso se suma la necesidad de pensar cuáles son los atributos diferenciales, a quién se quiere atraer y cómo se va a posicionar el destino frente a esas audiencias: “Fijate que es muy distinto decir ‘tengo una linda vista, pongo un hotel’ a pensar qué es lo que quiero hacer, hacia dónde quiero ir”.
La identidad cultural como factor clave de diferenciación
Cousté también subrayó la importancia de trabajar desde la autenticidad: “Siempre que hagamos fuerte en nuestra identidad y bienes culturales, eso nos da diferenciación. Hay muchas veces que la gente quiere inventar historias para hacer storytelling, cuando en realidad, el storytelling lo tenés hablando con la gente del lugar”.
«La promoción turística también es promoción cultural», agregó, y ejemplificó con símbolos como el puente carretero de Santiago del Estero o las menciones musicales a Villa Mercedes y su Calle Angosta: “Son historias que ya existen y que la gente quiere ir a buscar, porque tienen valor, porque emocionan”.
Casos de éxito: de Copahue a Centroamérica
Cousté destacó ejemplos concretos de productos turísticos bien diseñados y con gran impacto: “En Copahue, estás entre un volcán y la nieve. Son paisajes opuestos en un mismo lugar. Ese producto habla por sí solo, y alrededor se pueden tejer otros servicios complementarios”.
También mencionó el fenómeno de las zonas azules en países como Panamá o Costa Rica: “Lugares donde las personas tienen mayor longevidad, se enferman menos… uno quiere experimentar cómo se siente vivir eso, al menos unos días. Son destinos que construyen su narrativa desde lo real y lo transformador”.
Turismo transformador y sostenibilidad: pilares de un nuevo paradigma
Consultado sobre el rol de la sostenibilidad, Cousté fue contundente: “El viaje tiene que ser transformador. No es solo salir a tomar aire y sacarse unas fotos en la playa. El viaje puede despertar conciencia, valores, nuevas formas de habitar el mundo”.
Y cerró con una reflexión clave para el desarrollo de productos turísticos: “Todo lo que sea la productivización también persigue que ese producto sea sostenible. Nadie quiere hacer algo que termine pronto. La sostenibilidad es un valor necesario hoy: desde el cuidado ambiental hasta las prácticas éticas y solidarias. El turismo no debe ser solo una industria: puede ser un agente de transformación muy, muy profunda”.