El Salvador atraviesa una temporada de cruceros histórica, con una proyección de arribos que marca un antes y un después para el turismo marítimo del país. Entre octubre de 2025 y junio de 2026 se espera la llegada de al menos 20 embarcaciones internacionales, una cifra inédita que consolida al destino como un nuevo protagonista en las rutas de cruceros por Centroamérica.
El puntapié inicial lo dio el crucero Eurodam, de Holland America Line, que atracó en el puerto de Acajutla en octubre con más de 1.800 pasajeros y tripulantes. Su primera visita al país fue interpretada por las autoridades como una señal clara del creciente interés de las navieras por incluir a El Salvador en sus itinerarios.
Desde el Ministerio de Turismo destacan que este avance es fruto de un trabajo articulado entre el sector público y privado, donde la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), la Corporación Salvadoreña de Turismo (Corsatur) y operadores turísticos han unido esfuerzos para mostrar al país como una escala atractiva, organizada y segura.
Los cruceristas que desembarcan en el occidente salvadoreño encuentran una oferta que combina naturaleza, historia y tradiciones vivas. Entre las excursiones más solicitadas aparecen el volcán de Santa Ana, el sitio arqueológico Joya de Cerén, declarado Patrimonio de la Humanidad, y recorridos por Nahuizalco, Izalco y Sonsonate, donde la artesanía y la herencia indígena forman parte central de la experiencia. También se suman circuitos por la Ruta de las Flores y visitas al Centro Histórico de San Salvador.
A fines de diciembre, el arribo del Viking Sky, de Viking Ocean Cruises, reforzó el buen momento de la temporada, con cerca de 1.000 pasajeros recorriendo distintos puntos del país. Cada llegada no solo amplía la visibilidad internacional del destino, sino que activa una cadena de valor que involucra a guías, transportistas, restaurantes, artesanos y pequeños emprendedores locales.
La actual temporada no se destaca únicamente por la cantidad de barcos, sino también por la diversificación de puertos. Para los próximos meses está prevista la llegada de cruceros al puerto de La Unión, lo que permitirá extender los beneficios del turismo de cruceros hacia la zona oriental y abrir nuevas oportunidades para comunidades fuera de los circuitos tradicionales.
El impacto económico ya se siente en rubros como gastronomía, transporte, comercio local y servicios turísticos, donde tanto empresas consolidadas como micro y pequeños emprendimientos encuentran en cada escala una fuente de ingresos y promoción internacional.
Con este impulso, El Salvador busca posicionarse de manera firme en el mapa regional de cruceros, apostando por un modelo donde cada visitante que llega por mar se lleve una experiencia auténtica y, al mismo tiempo, deje un impacto positivo en las comunidades anfitrionas.


