Las nuevas generaciones priorizan emociones, autenticidad y conexión humana por encima del turismo tradicional.
Viajar ya no significa solamente conocer un destino. Para millones de turistas, la experiencia pasó a ocupar el centro de la escena. Así lo confirma una encuesta realizada por TRVL Lab junto a Sebrae, que revela que el 86% de los viajeros considera que las experiencias vividas son hoy el aspecto más importante de un viaje.
El estudio, realizado entre 902 brasileños de distintas regiones, refleja un cambio profundo en la forma de entender el turismo, especialmente entre millennials y la Generación Z, quienes buscan itinerarios más dinámicos, personalizados y conectados con sus intereses personales.
En este contexto, el informe “Tendencias en Viajes Experienciales 2026”, publicado por ALL Accor, identificó las principales tendencias que marcarán el turismo durante este año.
Experiencias en vivo y emociones intensas

Los conciertos, festivales y eventos deportivos aparecen como grandes motores del turismo actual. Según el informe, el 89% de los viajeros considera que asistir a este tipo de experiencias hace que un viaje sea más gratificante.
La tendencia, conocida como “economía de las endorfinas”, refleja la búsqueda de emociones fuertes y momentos memorables capaces de generar conexión emocional.
Hoteles y restaurantes convertidos en entretenimiento

El turismo también comienza a priorizar propuestas lúdicas y experiencias fuera de lo convencional. Más del 30% de los viajeros afirma sentirse atraído por hoteles con diseños creativos y ambientes inmersivos, mientras que el 43% busca restaurantes temáticos que combinen gastronomía con espectáculos y entretenimiento.
Viajar sin abandonar el estilo de vida

Otra de las tendencias más fuertes es la necesidad de mantener hábitos y rutinas durante el viaje. El 95% de los encuestados considera importante poder continuar con actividades de bienestar, teletrabajo o incluso viajar junto a sus mascotas.
La flexibilidad y la comodidad pasan a ser elementos centrales a la hora de elegir destinos y alojamientos.
El bienestar ahora es colectivo

El concepto de bienestar también evoluciona. Ya no se trata solamente de descanso individual, sino de compartir experiencias con otras personas.
Según el estudio, el 84,5% de los viajeros busca generar conexiones humanas más profundas durante sus viajes, mientras que casi el 60% relaciona el bienestar con momentos compartidos y experiencias grupales.
Nostalgia y desconexión digital

Frente al exceso de estímulos digitales, muchos viajeros comienzan a valorar experiencias más simples y tangibles. El 87% asegura sentir nostalgia por épocas menos conectadas, mientras que el 64,5% reconoce sentirse saturado por las redes sociales y las notificaciones constantes.
La tendencia impulsa viajes más inmersivos, donde el contacto con el entorno y la desconexión tecnológica ganan protagonismo.
La naturaleza como refugio emocional

La reconexión con la naturaleza también se consolida como una prioridad para 2026. El 69% de los viajeros planea escapadas específicamente diseñadas para vivir fenómenos naturales y experiencias vinculadas a los ritmos de la Tierra.
Viajes más auténticos y menos “instagramables”

El cansancio frente a destinos sobreexpuestos en redes sociales impulsa una nueva búsqueda de autenticidad. Más del 63% de los viajeros evita lugares excesivamente viralizados y prefiere descubrir recomendaciones locales o experiencias alejadas del turismo masivo.
Programas de fidelización basados en experiencias
Los programas de puntos también evolucionan. Actualmente, el 72% de los viajeros valora más el acceso a experiencias exclusivas que los descuentos tradicionales o las noches de hotel gratuitas.


