Search
Close this search box.

El turismo rural le come terreno a las vacaciones a pie de playa en Cartagena

Compartir:

Cartagena potencia el atractivo turístico de la zona más rural del municipio para ampliar su oferta vacacional. La Junta de Gobierno local del Ayuntamiento ha dado su visto bueno para convertir un inmueble abandonado en la Finca La Manchica 2, situada en el paraje Los Díaz de Tallante, en un alojamiento rural.

La decisión del Gobierno de convertir este espacio en terreno apto para construir viene motivada por «la escasez de alojamientos turísticos en el municipio», según palabras de la vicealcaldesa y titular de Urbanismo en el Ayuntamiento, Ana Belén Castejón.

La finca La Manchica 2, ubicada en el paraje Los Díaz de Tallante.

La finca La Manchica 2, ubicada en el paraje Los Díaz de Tallante. L.O.

Además, la puesta en marcha de este hotel «permitirá dar uso a una construcción tradicional que estaba abandonada, contribuirá a dinamizar este entorno rural, permitirá la creación de nuevos puestos de trabajo y potenciará el comercio local», destaca la vicealcaldesa.

Una vez que la Junta de Gobierno ha aprobado la autorización excepcional de uso de este inmueble, ya que se ubica en suelo no urbanizable, el expediente pasará a la Comunidad Autónoma, que deberá aprobarlo definitivamente. «Queremos preservar los valores naturales de la zona oeste, como no podía ser de otra forma, pero también potenciarla turísticamente, porque tiene mucho que ofrecer a los visitantes. Por ese motivo es importante que se incremente la oferta de alojamientos turísticos en la zona, como el que hemos aprobado», insiste la vicealcaldesa y concejala de Urbanismo.

La protección de la zona oeste y de sus valores naturales y paisajísticos ha sido objeto de debate recientemente. En julio, el Ayuntamiento aprobó junto a empresarios y vecinos un acuerdo en el que se determinaba que en este distrito no se podrían instalar plantas fotovoltaicas tras la oposición ciudadana a la instalación masiva de paneles fotovoltáicos en esta zona. «Cartagena cuenta con grandes espacios naturales. Estamos trabajando para protegerlos y para que cada vez cobre más relevancia en nuestra oferta turística», concluye Castejón.

Cabo Tiñoso, el ejemplo del éxito y pioneros en los hostales rústicos

La fiebre de los alojamientos rurales en Cartagena, cuya demanda aumenta cada año y que con el nuevo hostal del paraje Los Díaz de Tallante incrementará en breve su oferta, tuvo su origen en el entorno de La Muela-Cabo Tiñoso. A los hostales rurales que ya ofrecía la zona, en 2018 se incorporó un complejo ecoturístico, ubicado en una finca de más de 900.000 metros cuadrados que alberga en su interior siete alojamientos. La singularidad del turismo rural en Cartagena nace de la cercanía entre el mar y la montaña que ofrece el municipio, sumado a los clientes autóctonos que optan por salir de lo usual, como arrendar un apartamento en primera línea del litoral cartagenero, por huir de las masas y perderse en pequeños pueblos que ofrecen otro tipo de actividades como deportes de riesgo o paseos a caballo.

fuente: www.laopiniondemurcia.es