El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio ya tiene efectos concretos en la industria turística global. En las últimas horas, las principales aerolíneas del mundo registraron caídas superiores al 3% en bolsa, en un contexto marcado por la tensión geopolítica y el aumento del precio de la energía.
El foco del conflicto se ubica en torno al estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo. Las amenazas cruzadas entre Donald Trump y Irán elevaron la incertidumbre global, con advertencias que incluyen posibles bloqueos del paso marítimo y ataques a infraestructuras energéticas.
Como consecuencia, el precio del crudo se disparó, superando los 109 dólares por barril, mientras que el gas natural también registró subas. Este escenario impacta directamente en las aerolíneas, ya que el combustible representa uno de sus principales costos operativos, lo que genera preocupación en el sector turístico por un eventual encarecimiento de los vuelos.
Entre las compañías más afectadas aparece el grupo IAG, que agrupa a aerolíneas como Iberia y British Airways, con una caída cercana al 4%. También retroceden con fuerza Air France y Lufthansa, mientras que las low cost no quedan al margen: Norwegian Air Shuttle, Ryanair y easyJet también muestran bajas significativas.
En Estados Unidos, el impacto se refleja en compañías como United Airlines, Southwest Airlines y American Airlines, que anticipan descensos en sus cotizaciones.
Este panorama genera inquietud en el turismo internacional, ya que el aumento del combustible podría trasladarse a las tarifas aéreas, afectando la demanda y encareciendo los viajes en los próximos meses. En un mundo cada vez más interconectado, queda claro que los conflictos geopolíticos no solo impactan en los mercados, sino también en las decisiones de quienes planean viajar.


