El precio de los pasajes aéreos vuelve a quedar en el centro de la escena. La aerolínea estatal Aerolíneas Argentinas confirmó que aplicará un recargo temporal por combustible en sus tickets como respuesta al fuerte incremento del precio internacional del petróleo y del jet fuel, el combustible utilizado por los aviones.
Según informó la compañía, el nuevo cargo será de $7.500 por tramo en vuelos de cabotaje. En tanto, para los vuelos regionales e internacionales, el recargo se ubicará entre USD 10 y USD 50 por tramo, dependiendo del destino. La medida se mantendrá mientras persista la volatilidad en el mercado energético.
El aumento del combustible representa hoy uno de los mayores desafíos para la industria aerocomercial. En promedio, el jet fuel puede representar cerca del 40% de los costos operativos de una aerolínea, por lo que cualquier suba en su valor impacta directamente en la estructura tarifaria de los pasajes.
De acuerdo con indicadores del sector energético, el precio del combustible de aviación pasó de unos USD 90 por barril a ubicarse entre USD 150 y USD 200 en los últimos meses, prácticamente duplicando los valores registrados a comienzos de año.
La decisión de Aerolíneas Argentinas se suma a medidas similares adoptadas por otras compañías aéreas en distintas partes del mundo, entre ellas Qantas, Air India, Cathay Pacific, Air New Zealand y Vietnam Airlines, que también anunciaron ajustes tarifarios o recargos para compensar el incremento del combustible.
En América Latina, la tendencia también empieza a sentirse. Aerolíneas como Avianca y LATAM Airlines ya anticiparon subas de tarifas cercanas al 30% vinculadas al encarecimiento del fuel.
Desde el sector explican que estas subas suelen trasladarse rápidamente al precio de los tickets porque las aerolíneas venden pasajes con varios meses de anticipación, mientras que los costos operativos reales se enfrentan al momento de realizar el vuelo.
En este contexto, la compañía argentina indicó que seguirá monitoreando la evolución del mercado energético para definir cuánto tiempo permanecerá vigente el recargo y si será necesario realizar ajustes adicionales en el futuro.


