El liderazgo se consolida como uno de los factores clave para el desarrollo del turismo de cara a 2026, en un contexto marcado por la incertidumbre, los cambios acelerados y la necesidad de tomar decisiones cada vez más estratégicas. Así lo planteó Hernán Couste, fundador de Travel Update, durante una entrevista en Tres60.travel, donde analizó los desafíos que enfrentan destinos, empresas y organizaciones del sector.
Según Cousté, el turismo atraviesa una nueva etapa en la que ya no alcanza con medir campañas, números o resultados aislados. “El verdadero diferencial hoy no es solo atraer viajeros, sino tomar mejores decisiones y dejar de apagar incendios para empezar a construir una dirección clara”, explicó. En ese sentido, advirtió que el contexto internacional, económico y social exige menos improvisación y una mayor capacidad de planificación estratégica.
El especialista señaló que uno de los principales problemas actuales es la desconexión entre el conocimiento del territorio, la experiencia de los equipos y la estrategia en la toma de decisiones. “Muchas veces hay equipos muy capacitados, con un profundo conocimiento del destino, pero sin una articulación clara que ordene prioridades y esfuerzos”, afirmó. Para Couste, la experiencia del viajero comienza “puertas adentro”, en la forma en que se organizan, conducen y motivan los equipos de trabajo.
En este marco, el fundador de Travel Update identificó tres ejes centrales que deberían guiar la agenda del liderazgo turístico hacia 2026. El primero es la capacidad de priorizar, entendida como pensamiento crítico y análisis para asignar correctamente recursos, tiempos y estrategias. “No todo puede tener el mismo nivel de urgencia, porque ahí es donde se pierde eficiencia”, sostuvo.

El segundo eje es la comunicación interna, clave para alinear a los equipos, generar confianza y cohesión. Couste remarcó que un liderazgo efectivo debe ser capaz de transmitir rumbo, objetivos y sentido, evitando que las decisiones se perciban como desconectadas de las personas que las ejecutan. El tercer pilar es la sostenibilidad de los procesos en el tiempo, uno de los grandes desafíos del sector. “Muchas iniciativas arrancan con entusiasmo, pero se diluyen porque no se sostienen. Toda estrategia real es de largo plazo”, subrayó.
Al analizar los errores más frecuentes detectados durante 2025, Couste fue contundente al señalar la “urgencia permanente” como uno de los principales obstáculos para el desarrollo turístico. “Se confunde movimiento con avance. Mucha actividad, muchas campañas, pero sin una estrategia que las sostenga”, explicó, comparando esta lógica con el concepto de que no toda venta implica necesariamente mayor rentabilidad.
Finalmente, destacó la necesidad de fortalecer un liderazgo enfocado en la toma de decisiones conscientes, con mirada de largo plazo y capacidad de sostener criterios estratégicos incluso en contextos de presión operativa. “Los recursos muchas veces están, lo que falta es liderazgo para discernir, ordenar y avanzar”, concluyó.
La entrevista dejó en claro que, de cara a 2026, el turismo enfrenta un desafío que va más allá de la promoción o la demanda: construir liderazgos sólidos, estratégicos y coherentes que permitan transformar la complejidad del contexto en oportunidades reales de crecimiento.


