Iberia y Air Europa protagonizan la primera guerra de precios de 2026, intensificando la competencia en rutas estratégicas tanto domésticas como internacionales. La reducción de tarifas se traduce en una mayor oferta y beneficios directos para los pasajeros, que encuentran precios más competitivos para viajar.
Sin embargo, esta estrategia comercial también ejerce presión sobre la rentabilidad de las aerolíneas, en un contexto marcado por altos costos operativos, inflación y exigencias de sostenibilidad. La disputa anticipa un año de fuerte competencia, con ajustes constantes en precios y estrategias comerciales.

El escenario refleja la dinámica de un mercado aéreo cada vez más competitivo, donde la capacidad, el precio y la eficiencia operativa serán claves para sostener la demanda y la rentabilidad a lo largo del año.


