La inestabilidad del sistema ferroviario en España encendió las alarmas en el sector turístico tras una consulta realizada por CEAV, que revela que casi el 70% de las agencias de viajes sufre pérdidas económicas directas a causa de la falta de fiabilidad del servicio. El relevamiento muestra que el tren, tradicional aliado de la movilidad turística, se convirtió en un factor de incertidumbre que impacta tanto en la facturación como en la operatividad diaria.
El informe detalla que un 33,6% de las empresas ya reporta caídas superiores al 10% en sus ingresos, mientras que otro grupo significativo registra retrocesos de entre el 5% y el 10%. Incluso quienes califican el impacto como leve reconocen un aumento de costos de gestión vinculados a reubicaciones, reclamaciones y atención al cliente, señales de un deterioro estructural que se traslada a toda la cadena de valor del viaje.
El efecto se percibe especialmente en el turismo corporativo, el segmento más golpeado, seguido por el vacacional, aunque la problemática alcanza también a viajes grupales y eventos profesionales. En menor medida, el turismo receptivo logra sostenerse, aunque sin quedar completamente al margen del escenario.
Para José Manuel Lastra, vicepresidente ejecutivo de la entidad, la situación dejó de ser un simple inconveniente operativo y pasó a convertirse en un obstáculo económico que compromete la confianza del viajero y la competitividad del destino. Desde el sector advierten que recuperar la normalidad y previsibilidad ferroviaria es clave no solo para las agencias, sino para el posicionamiento turístico del país en su conjunto.


