Juegos Centroamericanos y del Caribe impulsan la actividad turística en Santo Domingo y fortalecen el turismo deportivo

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La celebración de la XXV edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe no solo posiciona a Santo Domingo como el principal escenario deportivo de la región, sino que también genera un impacto positivo sobre la actividad turística y la economía de la capital dominicana.

Así lo destacó Javier Noguera corresponsal de Tres60.travel en República Dominicana, quien analizó cómo este tipo de eventos internacionales contribuyen al crecimiento del turismo deportivo y a la ocupación hotelera de la ciudad.

Un mayor movimiento turístico durante la competencia

Según explicó Noguera, la llegada de atletas, delegaciones oficiales, familiares, dirigentes deportivos y aficionados internacionales ha generado un incremento en la demanda de alojamiento durante el desarrollo de los Juegos.

Si bien aclaró que el crecimiento no alcanzó las expectativas iniciales del sector hotelero, estimó que la ocupación presenta un aumento promedio cercano al 30%, con una dinámica rotativa a medida que finalizan las distintas disciplinas deportivas.

«Los hoteles han registrado una mayor ocupación gracias a las delegaciones, familiares y visitantes vinculados con la competencia. A medida que concluyen algunos deportes, unos grupos regresan a sus países y llegan nuevos participantes para las disciplinas restantes», explicó.

Santo Domingo fortalece su perfil como destino deportivo

Más allá del impacto inmediato, Noguera señaló que la organización de estos Juegos consolida a Santo Domingo como uno de los principales destinos para el turismo deportivo en el Caribe.

La ciudad cuenta con una amplia infraestructura desarrollada durante décadas, encabezada por el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, construido originalmente para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1974 y modernizado para continuar recibiendo grandes competencias internacionales.

Actualmente, el complejo reúne instalaciones para atletismo, baloncesto, voleibol, ciclismo, natación, béisbol, sóftbol, ajedrez, esgrima, balonmano y numerosas disciplinas más.

A ello se suman nuevos espacios deportivos ubicados en el Parque del Este y escenarios especialmente acondicionados sobre el Malecón de Santo Domingo para competencias como voleibol de playa y patinaje.

El turismo deportivo se expande por todo el país

Aunque Santo Domingo concentra la mayor parte de las competencias, los Juegos también involucran otras ciudades dominicanas.

Cabarete recibe disciplinas vinculadas a los deportes acuáticos, mientras que Santiago y Moca son sedes de los torneos de fútbol.

El golf, uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro del turismo deportivo dominicano, también forma parte del programa y continúa posicionándose como una actividad de alto impacto económico para el país.

Según recordó Noguera, este segmento genera aproximadamente 450 millones de dólares anuales para la economía turística dominicana.

Un legado que trasciende la competencia

Para el director de InfoTour Dominicano, uno de los principales beneficios de estos eventos es la visibilidad internacional que obtiene el destino.

La renovación de instalaciones deportivas, la capacidad organizativa demostrada y la experiencia adquirida fortalecen las posibilidades de que Santo Domingo continúe siendo elegida como sede de futuros campeonatos regionales e internacionales.

«Cuando las federaciones internacionales observan una infraestructura moderna y una organización eficiente, aumentan las posibilidades de que elijan nuevamente al país para futuros eventos deportivos», señaló.

Turismo, deporte y desarrollo

El crecimiento del turismo deportivo representa hoy uno de los segmentos estratégicos para República Dominicana.

La combinación entre infraestructura, conectividad aérea, experiencia organizativa y oferta turística permite que grandes eventos como los Juegos Centroamericanos y del Caribe generen beneficios que trascienden el ámbito deportivo, impulsando la ocupación hotelera, el consumo turístico y el posicionamiento internacional del destino.

La experiencia de Santo Domingo demuestra cómo el deporte puede convertirse en una herramienta para dinamizar la economía local, diversificar la oferta turística y proyectar la imagen del país ante miles de visitantes de toda la región.