Viajar ligero ya no será solo una elección, sino casi una obligación en parte de Europa. El grupo alemán Lufthansa anunció que comenzará a cobrar por el equipaje de mano en vuelos de corto y medio recorrido, alineándose con el modelo de las aerolíneas low cost.
La medida introduce una nueva tarifa económica básica, que permitirá subir a bordo únicamente con un bolso o mochila pequeña —de hasta 40x30x15 cm—. Esta opción estará disponible para reservas desde el 28 de abril, en vuelos a partir del 19 de mayo. Quienes necesiten llevar una valija en cabina deberán pagar un adicional.
El cambio no será exclusivo de una sola compañía. Abarcará a todas las aerolíneas del grupo, incluyendo Lufthansa, SWISS, Austrian Airlines, Brussels Airlines y otras subsidiarias. La decisión apunta a ofrecer tarifas más bajas para quienes viajan sin equipaje, especialmente en trayectos cortos o de ida y vuelta en el día.
Desde la compañía argumentan que esta política busca dar mayor flexibilidad: pagar solo por lo que se usa. Sin embargo, en la práctica, implica un modelo cada vez más segmentado, donde el precio inicial del pasaje no incluye servicios que antes eran estándar.
Con esta estrategia, el grupo se acerca a lo que ya aplican aerolíneas como Ryanair, easyJet o Vueling, e incluso compañías tradicionales como Air France, que en los últimos años ajustaron sus tarifas hacia esquemas más básicos.
El anuncio llega además en un contexto de debate legal. En Alemania, un tribunal falló —aunque sin carácter vinculante— a favor de los consumidores en un caso contra Vueling, cuestionando el cobro adicional por el equipaje de mano en cabina. Esto abre un interrogante sobre cómo evolucionarán estas políticas en el futuro.
Lo cierto es que el panorama aéreo sigue cambiando: pasajes más baratos en apariencia, pero con más costos añadidos. Y para los viajeros, una nueva regla se impone con claridad: mirar en detalle qué incluye —y qué no— cada tarifa antes de volar.


