Desde Argentina, el especialista en marketing turístico y fundador de Travel Update, Hernán Cousté, reflexionó en su columna para Tres60.travel sobre uno de los dilemas más frecuentes en la dirección estratégica del sector: cómo liderar y tomar decisiones sin romper equipos en contextos donde el consenso parece obligatorio.
En un escenario turístico cada vez más competitivo, Couste planteó una pregunta clave: ¿cuándo buscar acuerdo paraliza?
El consenso como virtud… y como riesgo
En organizaciones turísticas —como cámaras empresariales, asociaciones profesionales o espacios público-privados— el consenso suele considerarse una fortaleza institucional. Sin embargo, según el especialista, cuando el acuerdo absoluto se transforma en condición obligatoria para cada movimiento estratégico, la organización entra en una “parálisis sofisticada”.
“Muchas conversaciones, muchas aperturas, pocos cierres y ninguna definición concreta”, explicó.
En mercados dinámicos, con cambios constantes en la demanda, la política y los flujos turísticos —como sucede actualmente en el Cono Sur— la demora en la toma de decisiones tiene un costo real: se pierden oportunidades, se debilita el posicionamiento y se afecta la competitividad.
Para Cousté, el consenso debe enriquecer la decisión, no reemplazarla.
Decidir sin romper equipos: el verdadero desafío del liderazgo
Uno de los principales temores en la gestión turística es que decidir sin unanimidad fracture los equipos. Sin embargo, el especialista sostiene que lo que realmente deteriora la cohesión es la ambigüedad prolongada.
“Los equipos necesitan claridad sobre el rumbo. No siempre todas las posiciones van a prevalecer, pero la claridad permite avanzar”, afirmó.
Desde su mirada, decidir no significa imponer sin escuchar, sino integrar perspectivas, evaluar impactos y asumir una dirección concreta. Cuando el marco estratégico es transparente y coherente, el desacuerdo no destruye equipos, sino que puede fortalecerlos.
En turismo —donde el tiempo es una variable competitiva y las ventanas de oportunidad son limitadas— la falta de definición impacta directamente en la inversión, el posicionamiento y la confianza institucional.
Liderazgo estratégico y cierre de conversaciones

Otro de los puntos centrales abordados por Couste fue la falta de cierre en los espacios de decisión. “Se abren mesas, se crean comisiones, se amplían diagnósticos, pero nadie asume el momento de decir: con esta información avanzamos por acá”.
El liderazgo, explicó, no solo debe habilitar el diálogo, sino también definir cuándo el diálogo ya cumplió su función.
Una estrategia efectiva puede no lograr unanimidad, pero sí debe producir acción y resultados. Cuando los equipos observan avances concretos, incluso quienes no coincidían inicialmente pueden reinterpretar la decisión a la luz de los resultados obtenidos.
FETUR: estrategia, negocios y visión de mercado
En la recta final hacia FETUR, el encuentro que se realizará en mayo en el Hotel Hilton de Buenos Aires, Cousté anticipó una fuerte participación de decisores del sector y rondas de negocios enfocadas en el lanzamiento de la temporada de invierno y nieve para Patagonia, así como escapadas y productos para el norte argentino.
El evento, impulsado por Travel Update, buscará aportar valor estratégico con speakers de trayectoria internacional, enfocados en competitividad, posicionamiento y gestión en contextos de alta exigencia.
“Queremos que las ideas tengan sentido práctico y aporten criterios concretos para la estrategia de negocios”, señaló.
La columna dejó una reflexión contundente para la industria: liderar en turismo implica decidir a tiempo, asumir el costo de la dirección y transformar el debate en acción.
En un contexto de transformación digital, nuevos modelos de negocio y mayor competencia entre destinos, el liderazgo estratégico ya no es opcional: es una condición para sostener la competitividad y construir equipos sólidos sin caer en la parálisis del consenso eterno.


