Más allá del sol y playa: los destinos no tradicionales impulsan una nueva forma de descubrir República Dominicana

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República Dominicana es reconocida internacionalmente por sus playas y complejos turísticos frente al Caribe, pero el país trabaja cada vez con mayor fuerza en la promoción de destinos no tradicionales capaces de ampliar la experiencia del visitante y diversificar su oferta turística. Así lo destacó Javier Noguera, director de Infotur Dominicano, durante su participación en Tres60.travel, donde analizó el enorme potencial que tienen las regiones de montaña, el turismo de naturaleza, la gastronomía local y las experiencias vinculadas a las comunidades para consolidar un modelo turístico más completo.

Noguera explicó que el desafío no consiste en reemplazar el tradicional producto de sol y playa, sino en complementarlo con propuestas que respondan a las nuevas tendencias del mercado. En ese sentido, mencionó destinos como Jarabacoa, Constanza, San José de Ocoa, San José de las Matas, Monte Cristi, Pedernales, Barahona, Azua, Peravia y Baní, regiones que poseen una gran riqueza paisajística, cultural y gastronómica, aunque todavía reciben una menor proporción del turismo internacional. «República Dominicana tiene mucho más para ofrecer», sostuvo, al señalar que estos destinos representan una oportunidad para atraer viajeros que buscan experiencias auténticas, contacto con la naturaleza y una mayor conexión con la identidad local.

Uno de los ejemplos más representativos es Jarabacoa, conocida como «la ciudad de la eterna primavera». Ubicada en el corazón de la cordillera Central, se ha consolidado como uno de los principales destinos de turismo de aventura del país gracias a actividades como rafting, senderismo, parapente, paramotor y montañismo. Además, constituye una de las puertas de acceso al Pico Duarte, la montaña más alta del Caribe, lo que la convierte en un punto estratégico para quienes buscan experiencias al aire libre.

Sin embargo, Noguera remarcó que las fortalezas de estos destinos van mucho más allá de sus paisajes. Durante una reciente visita a Jarabacoa pudo recorrer emprendimientos vinculados a la gastronomía y a la producción local, donde se impulsa el concepto de «kilómetro cero», utilizando productos cultivados en la propia región para abastecer restaurantes y emprendimientos turísticos. Según explicó, este modelo fortalece la economía local, genera empleo y permite que el turismo tenga un impacto directo sobre las comunidades.

Otro de los atractivos destacados fue la Ruta del Café, una experiencia que permite al visitante conocer en pocas horas todo el proceso de producción, desde el cultivo y la cosecha hasta la fermentación, el tostado, la molienda y la degustación final mediante una cata. Allí también sobresale el café Monte Alto, cuya calidad permitió convertirse en proveedor de una reconocida marca internacional que hoy utiliza granos producidos en Jarabacoa para abastecer sus máquinas dispensadoras en el país. A esto se suma el prestigio internacional alcanzado por el café y el cacao dominicanos, productos que han obtenido certificaciones y reconocimientos en distintas competencias internacionales.

Para el director de Infotur Dominicano, el desarrollo de estos destinos parte de una premisa sencilla: identificar aquello que cada región sabe hacer mejor, potenciarlo y dirigir su promoción hacia los mercados adecuados. En el caso de República Dominicana, consideró que los mercados europeo, canadiense y estadounidense representan grandes oportunidades para este tipo de propuestas, especialmente entre viajeros interesados en la naturaleza, la aventura, la cultura y la gastronomía.

Noguera señaló además que el perfil del turista internacional cambió significativamente en los últimos años. Si bien millones de visitantes continúan eligiendo el Caribe por sus playas, existe un segmento cada vez mayor que busca descubrir qué más ofrece un destino. «Hay viajeros que quieren combinar unos días en Punta Cana con otros en Santo Domingo, Santiago o Jarabacoa. Incluso pueden integrar varios países del Caribe en un mismo recorrido, como Puerto Rico, Cuba o Bahamas», explicó. En ese sentido, destacó que República Dominicana cuenta con una importante ventaja competitiva: una moderna infraestructura vial que permite recorrer el país en pocas horas y pasar, incluso en menos de una hora, de una playa tropical a una zona de montaña con temperaturas cercanas a los 12 o 14 grados.

Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la promoción turística. Para Noguera, hoy existen múltiples herramientas válidas para posicionar un destino, desde campañas en medios tradicionales hasta plataformas digitales, páginas web, redes sociales y creadores de contenido. No obstante, consideró que las estrategias con contenido permanente generan mejores resultados a largo plazo que aquellas publicaciones de corta duración. «Lo importante es estar y aparecer. Si un destino no muestra lo que tiene para ofrecer, difícilmente el viajero pueda descubrirlo», afirmó, comparando la promoción turística con un conocido refrán popular: «Si la gallina no cacarea, nadie se entera de que puso un huevo».

Finalmente, el especialista invitó a mirar más allá de los destinos tradicionales y descubrir una República Dominicana donde la montaña, los ríos, la cultura, la gastronomía, la historia y las comunidades locales conviven con el reconocido producto de sol y playa. Para Noguera, esa diversidad constituye una de las mayores fortalezas del país y una oportunidad para que cada visitante encuentre experiencias acordes a sus propios intereses. «Los destinos de montaña deberían convertirse en la gran puerta de entrada para quienes desean conocer otra República Dominicana. Quien los visita se va todavía más enamorado del país», concluyó.