En medio de la creciente inestabilidad geopolítica en Cuba y Venezuela, el turismo en el Caribe está experimentando una reconfiguración de la demanda, en la que México y República Dominicana se perfilan como destinos refugio confiables y estables para viajeros internacionales. Expertos del sector y agencias de viaje señalan que estos mercados están registrando incrementos en la llegada de visitantes, principalmente por su conectividad aérea, percepción de seguridad, oferta hotelera consolidada y estabilidad operativa.
El sector turístico dominicano continúa su crecimiento, tras alcanzar en 2025 cifras récord de más de 11,6 millones de visitantes, lo que representa un fuerte aumento respecto a años anteriores y evidencia la capacidad del país para atraer turistas en un contexto regional desafiante. Por su parte, el Caribe mexicano —incluyendo destinos como la Riviera Maya y Cancún— ha mostrado un comportamiento sólido de la demanda, impulsado también por su conectividad internacional y atributos de competitividad frente a otros destinos del Caribe.
Este movimiento de la demanda responde, en parte, al deterioro de otros destinos tradicionales en la región. El turismo cubano registró cifras históricamente bajas en 2025, con aproximadamente 1,8 millones de visitantes, muy por debajo de sus niveles máximos de años anteriores, en medio de una crisis económica y problemas de suministros esenciales que han afectado la operativa turística.
Aunque especialistas señalan que la reorientación no significa un “traslado total” de viajeros hacia México y República Dominicana, sí refleja una redistribución dentro del Caribe a favor de destinos con mayores infraestructuras y percepción de seguridad, lo que fortalece su posición en el mercado internacional del turismo.
En este escenario, ambos países se consolidan como alternativas preferidas para quienes buscan solidez operativa y experiencias turísticas atractivas en la región, impulsando el crecimiento continuado de sus industrias turísticas en el Caribe.


