La gerente del Hotel Park Royal Suites en Cuenca y ex viceministra de Turismo de Ecuador reflexionó sobre el rol de la mujer en la industria, los desafíos laborales y la importancia de la formación para alcanzar posiciones de liderazgo.
Desde Ecuador, dialogamos con Mónica Riquetti, actual gerente del Hotel Park Royal Suites, consultora en sostenibilidad y ex viceministra de Turismo, quien compartió una mirada profunda sobre la evolución del rol femenino en el sector.
Romper roles históricos: el primer gran desafío
Riquetti contextualiza el presente del turismo en la región a partir de su historia. Según explicó, en América Latina los roles de género estuvieron fuertemente marcados desde la época colonial, lo que condicionó durante décadas la participación de las mujeres en el ámbito laboral.
“Uno de los principales desafíos ha sido romper con esos roles tradicionales. No se trata de negar ciertos espacios, sino de entender que podemos ocupar múltiples roles sin limitaciones”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el crecimiento profesional no depende solo de oportunidades externas, sino también de la capacidad de asumir responsabilidades en igualdad de პირობ condiciones con los hombres.
Igualdad en turismo: avances, pero sin paridad total
Consultada sobre la igualdad de género en el sector turístico, Riquetti fue clara: todavía existe una brecha.
Si bien destacó avances significativos en los últimos 10 a 15 años, especialmente en la presencia de mujeres en roles de liderazgo, explicó que la paridad aún no es una realidad en términos estructurales.
“En muchos casos, las mujeres debemos esforzarnos más para que nuestras opiniones sean escuchadas o consideradas con el mismo peso que las de un hombre”, afirmó.
Además, señaló que esta situación no solo responde a dinámicas entre hombres y mujeres, sino también a cómo se construyen las relaciones dentro de los equipos de trabajo, incluyendo entre mujeres.
Datos que reflejan la brecha
En Ecuador, el sector turístico presenta una participación relativamente equilibrada, aunque con diferencias en los niveles jerárquicos.

Según explicó, el catastro turístico muestra que aproximadamente el 46% de los puestos son ocupados por mujeres, frente a un 54% por hombres. Sin embargo, la mayor desigualdad se observa en los cargos directivos, donde predominan los hombres, especialmente en rubros como transporte o gastronomía nocturna.
En contraste, segmentos como las agencias de viajes presentan una mayor presencia femenina, incluso en posiciones de liderazgo.
Formación y profesionalización: claves del cambio
Uno de los factores determinantes en la evolución del rol de la mujer en el turismo ha sido el acceso a la educación y la formación profesional.
Riquetti destacó el rol de las universidades en este proceso, permitiendo que cada vez más mujeres se inserten en el sector con herramientas técnicas y estratégicas.
“La capacitación ha sido fundamental. Hoy vemos mujeres líderes, voceras y referentes en turismo que han construido carreras sólidas y con gran impacto”, explicó.
Liderar sin privilegios, con igualdad
Otro de los puntos centrales de su análisis fue la importancia de construir igualdad sin buscar privilegios.
“No se trata de tener ventajas por ser minoría, sino de prepararse y aprovechar las oportunidades cuando llegan”, sostuvo.
Asimismo, remarcó que la igualdad implica también construir relaciones laborales basadas en el respeto mutuo, evitando caer en dinámicas de confrontación y apostando al trabajo colaborativo.
Un mensaje para las nuevas generaciones

Hacia el cierre, Riquetti dejó un mensaje claro para las mujeres que buscan desarrollarse en la industria turística: trabajar en la autoestima y la constancia.
“Tenemos que vernos como personas capaces, disciplinadas y constantes. No se trata de demostrarle algo a los demás, sino a nosotras mismas”, expresó.
Además, invitó a dejar de lado la necesidad de cumplir expectativas externas y enfocarse en el propio desarrollo personal y profesional.
Un sector en transformación
El testimonio de Mónica Riquetti refleja un proceso de cambio que atraviesa a toda la industria turística en la región. Si bien aún existen desafíos en términos de igualdad, el crecimiento de mujeres en posiciones de liderazgo marca un camino alentador.
En un contexto donde el turismo sigue evolucionando, la incorporación de más voces femeninas no solo es una cuestión de equidad, sino también una oportunidad para enriquecer la toma de decisiones y fortalecer el desarrollo sostenible del sector.


