Nicaragua traza su hoja de ruta turística para 2026

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Con la mira puesta en consolidarse como un destino competitivo, sostenible y con identidad propia, el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) presentó su plan de trabajo 2026, donde el turismo se reafirma como motor de desarrollo económico, social y comunitario, con fuerte protagonismo de las familias locales.

La estrategia se apoyará en siete ejes clave orientados a dinamizar la actividad en todo el país y fortalecer la proyección de Nicaragua tanto en el mercado interno como en el internacional.

Uno de los pilares será la promoción turística. A nivel nacional se prevé la realización de más de 500 eventos entre ferias gastronómicas, carnavales, intercambios culturales, actividades deportivas y excursiones, además de la actualización permanente del Mapa Turístico Nacional. En el plano internacional, se impulsarán más de un centenar de acciones de marketing, participación en ferias y campañas digitales, en coordinación con la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica, para posicionar a Nicaragua dentro de la oferta multidestino regional.

Otro eje central será la diversificación de la oferta, con el desarrollo de nuevas rutas, corredores y circuitos turísticos, junto con mapas temáticos y productos innovadores que pongan en valor la cultura, la creatividad y las experiencias comunitarias. El objetivo es distribuir mejor los beneficios del turismo en distintos territorios del país.

En materia de infraestructura, Intur acompañará inversiones públicas y privadas para modernizar y ampliar la capacidad del sector. Entre las metas figuran nuevas habitaciones hoteleras, más empresas turísticas formalizadas, generación de empleo y la ejecución de proyectos que mejoren la experiencia del visitante.

La formación profesional también tendrá un rol destacado. Miles de personas vinculadas al sector accederán a capacitaciones, talleres y procesos de certificación, incluyendo guías turísticos y pequeños emprendimientos, con foco en elevar la calidad del servicio y adaptarse a las nuevas tendencias de viaje.

En paralelo, se fortalecerán los programas de calidad turística, acompañando a empresas en procesos de legalización, categorización y certificación, y promoviendo estándares que mejoren la competitividad del destino.

El plan también apuesta al encadenamiento productivo, promoviendo alianzas entre el turismo y pequeños negocios locales mediante ruedas de negocios e intercambios de experiencias exitosas. Esta articulación busca que la actividad turística impacte de forma directa en la economía de las comunidades.

Finalmente, el modelo de gestión se apoyará en una presencia territorial activa, con mesas de trabajo y coordinación permanente entre comunidades, gobiernos locales e instituciones, fortaleciendo una comunicación directa con los protagonistas del sector.

Con esta hoja de ruta, Nicaragua proyecta un turismo que combina patrimonio natural, riqueza cultural y participación comunitaria, alineado con su estrategia nacional de desarrollo y reducción de la pobreza, y enfocado en generar oportunidades a lo largo de todo el territorio.