Orinoquía y Amazonía colombiana: naturaleza, cultura ancestral e innovación para un turismo sostenible

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Guainía, Vichada, Guaviare y Amazonas conforman un corredor de enorme riqueza natural y cultural, donde biodiversidad, comunidades indígenas, experiencias de naturaleza e iniciativas de sostenibilidad comienzan a consolidar nuevas oportunidades para el turismo colombiano.

La Orinoquía y la Amazonía colombiana ofrecen al viajero una propuesta que combina paisajes de gran valor natural, ríos, biodiversidad, gastronomía y el contacto con comunidades que mantienen vivas sus tradiciones ancestrales.

Así quedó reflejado en una nueva edición de las columnas semanales de Tulio Alberto Pizarro Aguilar en Tres60.travel, que tuvo como invitado especial a Fabián Fuertes, innovador ambiental, investigador de MinCiencias, instructor del SENA y referente de comunidades indígenas de la región.

Durante la entrevista, Fuertes presentó distintos atractivos de Guainía, Vichada, Guaviare y Amazonas, cuatro departamentos que permiten recorrer algunos de los territorios más singulares del país.

Guainía y los cerros sagrados de Mavecure

El recorrido comenzó en Guainía, un territorio asociado a sus numerosos cursos de agua, su biodiversidad y la presencia de diferentes comunidades indígenas.

Uno de sus principales atractivos son los Cerros de Mavecure, imponentes formaciones rocosas que poseen además un profundo significado cultural para las comunidades locales. Según explicó Fuertes durante la entrevista, estos cerros forman parte de las historias y conocimientos transmitidos por sus ancestros.

La experiencia turística en Guainía también permite navegar sus ríos y observar una importante variedad de fauna, entre aves, monos, peces y los reconocidos delfines de río, tanto grises como rosados.

La gastronomía constituye otro de los componentes de la propuesta, con preparaciones tradicionales como el pescado moqueado y el ajicero, vinculadas a los productos y conocimientos propios de la región.

Vichada: naturaleza, ríos y comunidades

El recorrido continuó por Vichada, donde el Parque Nacional Natural El Tuparro representa uno de los grandes escenarios de naturaleza de la Orinoquía.

Entre las recomendaciones realizadas durante la entrevista apareció Cumaribo, un territorio donde el visitante puede acercarse a comunidades indígenas, conocer sus danzas, costumbres y formas de relacionarse con la naturaleza.

El paisaje fluvial adquiere también un papel central. Los ríos y sus atardeceres forman parte de experiencias que permiten combinar contemplación, navegación y contacto directo con los ambientes naturales de la región.

Otro de los grandes protagonistas es el Raudal de Maipures, sobre el río Orinoco, un escenario asociado históricamente a las expediciones científicas y al legado del naturalista Alexander von Humboldt.

Guaviare, entre arte rupestre y selva

En Guaviare, la propuesta turística incorpora naturaleza, arqueología y patrimonio cultural.

La Serranía de La Lindosa constituye uno de los grandes atractivos del departamento gracias a sus conjuntos de arte rupestre, que permiten acercarse a las expresiones de antiguos habitantes de estos territorios.

Fuertes también destacó a Miraflores, municipio que ofrece escenarios naturales vinculados con ríos, caños, biodiversidad y avistamiento de aves.

Para el viajero interesado en experiencias de naturaleza, estos territorios plantean una alternativa diferente a los circuitos tradicionales, con recorridos que ponen en primer plano la conservación y el conocimiento del entorno.

Amazonas y la experiencia de Puerto Nariño

La última etapa del recorrido llegó al Amazonas colombiano, con Leticia, Puerto Nariño y la Isla de los Micos como algunos de los principales puntos mencionados durante la conversación.

Puerto Nariño se presenta como uno de los destinos destacados para quienes buscan una experiencia vinculada con la naturaleza y las comunidades locales. La navegación por el río Amazonas permite además acercarse a uno de los grandes símbolos de la biodiversidad de la región: los delfines rosados.

La gastronomía y los conocimientos tradicionales también forman parte de la experiencia. Fuertes explicó la importancia del mañoco, elaborado a partir de la yuca brava, y de especies de pescado características de la región, como el pirarucú.

La ubicación de Leticia, en el área de la denominada triple frontera entre Colombia, Brasil y Perú, suma además una particular dimensión cultural y geográfica a la experiencia amazónica.

Turismo y conocimiento ancestral

Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue el papel de las comunidades indígenas en la conservación de estos territorios.

Para Fuertes, el turismo puede convertirse en una herramienta para acercar al visitante a las tradiciones locales, siempre que exista respeto por las comunidades y por los ecosistemas.

En este sentido, la experiencia turística no se limita al paisaje. La gastronomía, las historias, las prácticas tradicionales y la relación de las comunidades con la naturaleza forman parte de un patrimonio que también puede generar nuevas oportunidades para el desarrollo local.

Ecoladrillo CO₂: innovación ambiental desde el territorio

La conversación también permitió conocer una iniciativa desarrollada por Fuertes en el ámbito de la construcción sostenible: el Ecoladrillo CO₂.

De acuerdo con lo explicado durante la entrevista, el proyecto utiliza materiales provenientes de residuos de construcción y demolición para elaborar ladrillos destinados a diferentes aplicaciones.

La iniciativa busca reducir el impacto ambiental asociado a los sistemas tradicionales de fabricación de ladrillos y, según Fuertes, desarrollar materiales capaces de capturar CO₂.

El proyecto también contempla la utilización de estos materiales en estufas ecoeficientes, adoquines, placas huella y bordillos, integrando conocimientos técnicos y saberes ancestrales.

La propuesta ya tuvo participación en la COP16 de Biodiversidad de 2024 y avanzó en experiencias piloto de estufas ecoeficientes en zonas rurales de Cundinamarca.

Según explicó Fuertes, estas estufas buscan mejorar las condiciones de combustión y reducir la exposición al humo en los hogares rurales.

Una región que amplía su propuesta turística

El recorrido planteado por Tulio Pizarro y Fabián Fuertes permite observar cómo la Orinoquía y la Amazonía colombiana cuentan con una oferta que va mucho más allá de sus paisajes.

Los cuatro departamentos presentan oportunidades para desarrollar productos vinculados al turismo de naturaleza, avistamiento de fauna, turismo comunitario, patrimonio arqueológico, gastronomía y experiencias culturales, con la sostenibilidad como uno de los principales desafíos.

Desde los Cerros de Mavecure hasta el río Amazonas, pasando por los paisajes de Vichada y el arte rupestre de Guaviare, el territorio reúne una diversidad de experiencias que pueden fortalecer la presencia de estas regiones dentro del mapa turístico nacional e internacional.

La entrevista formó parte de las columnas semanales de Tulio Alberto Pizarro Aguilar en Tres60.travel, un espacio que pone en agenda diferentes destinos, protagonistas y temáticas vinculadas con el desarrollo turístico de Colombia y América Latina.