El destino mantiene el crecimiento de las llegadas internacionales, con una fuerte participación de los mercados de Estados Unidos, Canadá, Colombia y Argentina. La expansión de la conectividad aérea y el desarrollo de nuevos destinos y terminales de cruceros forman parte de las perspectivas para los próximos años.
República Dominicana superó los 8,5 millones de visitantes y mantiene una tendencia de crecimiento que podría llevar al destino a superar los 12 millones de visitantes durante 2026, según analizó Javier Noguera, director de Infotur Dominicano, en su columna para Tres60.travel.
Noguera explicó que la cifra de visitantes contempla tanto a los pasajeros que llegan por vía aérea como a los cruceristas, mientras que la estadística de turistas corresponde específicamente a quienes permanecen en el destino durante al menos 24 horas.
El crecimiento turístico tiene impacto sobre distintos sectores de la economía dominicana, entre ellos la generación de divisas, el empleo, la infraestructura, la conectividad aérea y la producción vinculada a la actividad turística.
Según el análisis de Noguera, Estados Unidos continúa siendo uno de los principales mercados emisores para República Dominicana, seguido por Canadá y distintos mercados latinoamericanos. Entre estos últimos se destacan Colombia y Argentina, que mantienen una participación relevante y alternan posiciones en el volumen de llegadas.
Argentina, un mercado estratégico
La conectividad aérea es uno de los factores señalados como determinantes para el crecimiento del mercado argentino. Noguera destacó las operaciones de Aerolíneas Argentinas y Arajet, además de las posibilidades de conexión a través de Panamá con Copa Airlines.
El mercado argentino también ocupa un lugar destacado en la estrategia de promoción dominicana de cara a FIT 2026, donde República Dominicana participará como país invitado de honor.
Para Noguera, la feria representa una oportunidad para reforzar la presencia del destino en Argentina y, al mismo tiempo, incrementar el flujo de turistas dominicanos hacia el país sudamericano.
“Esta sinergia de flujo de pasajeros y turistas entre ambos países debe incrementarse y fortalecerse”, planteó durante su análisis.
La participación en FIT también permitirá reunir a operadores, agencias de viajes, empresas TMC y actores vinculados al segmento MICE, con el objetivo de generar nuevas oportunidades comerciales entre ambos mercados.
Los mercados se distribuyen de manera diferente según el destino
El comportamiento de los mercados emisores no es uniforme en todo el territorio dominicano. Punta Cana, Bávaro, Uvero Alto y Miches concentran visitantes de múltiples nacionalidades, mientras que otras zonas presentan una composición más específica.
Samaná mantiene una fuerte presencia del mercado francés, mientras que Puerto Plata recibe una importante demanda procedente de Canadá, Alemania y Suiza.
En el caso de Santo Domingo, la actividad está más vinculada al turismo de negocios y reuniones, además del turismo familiar y de visitantes procedentes de distintos mercados. Santiago y la región del Cibao también cuentan con una presencia relevante de visitantes estadounidenses y turismo vinculado a las comunidades dominicanas residentes en el exterior.
Mientras tanto, destinos del sur como Barahona y Pedernales todavía presentan un volumen menor de turismo masivo. Esta situación podría modificarse con el desarrollo de Cabo Rojo, en Pedernales, donde avanzan nuevos proyectos hoteleros y de infraestructura turística.
Más cruceros y nuevas conexiones
El segmento de cruceros también aporta al crecimiento de los visitantes internacionales. Entre enero y agosto, República Dominicana había recibido, según los datos mencionados por Noguera, 1,946 millones de cruceristas, acercándose a los dos millones.
El país cuenta actualmente con operaciones en distintos puntos, entre ellos Puerto Plata y Cabo Rojo, mientras que las terminales Taíno Bay y Amber Cove, en Puerto Plata, mantienen una actividad significativa.
A esto se suma el desarrollo de nuevas infraestructuras, entre ellas el proyecto Samaná Bay, que permitirá ampliar la capacidad de recepción de cruceros.
Noguera señaló que el incremento de las operaciones podría llevar al país a superar los dos millones de cruceristas, especialmente durante la temporada alta, cuando se espera una mayor cantidad de escalas.
La conectividad aérea también continúa ampliándose. Entre las novedades mencionadas se encuentra la conexión entre Roma y Santo Domingo, operada por ITA Airways, además de otros servicios que inicialmente pueden comenzar como vuelos chárter y posteriormente transformarse en operaciones regulares si la demanda responde favorablemente.
El objetivo: 12,5 millones de visitantes en 2027
Con el crecimiento de la conectividad, la expansión de la infraestructura y la incorporación de nuevos destinos, República Dominicana apunta a consolidar una cifra de 12 millones de visitantes como nuevo umbral turístico.
De acuerdo con las proyecciones planteadas por Noguera, el objetivo para 2027 es alcanzar al menos 12,5 millones de visitantes, con la posibilidad de acercarse posteriormente a los 13 millones.
El desempeño, sin embargo, continúa condicionado por factores externos que pueden afectar la actividad turística, desde fenómenos meteorológicos hasta interrupciones en las operaciones aéreas. La experiencia de la pandemia también puso de manifiesto la sensibilidad de la industria frente a acontecimientos internacionales.
En ese contexto, la estrategia dominicana combina promoción internacional, desarrollo de infraestructura, expansión de la conectividad aérea y diversificación territorial de la oferta.
Para el mercado argentino, FIT 2026 aparece como uno de los próximos espacios de promoción y comercialización. La presencia de República Dominicana como país invitado de honor buscará reforzar un mercado que el destino considera estratégico y ampliar las oportunidades de intercambio turístico entre ambos países.
Más allá de su tradicional posicionamiento de sol y playa, la propuesta dominicana incluye destinos de montaña, naturaleza, gastronomía, cultura, patrimonio e infraestructura para turismo urbano y de reuniones, con Santo Domingo como uno de sus principales referentes.


